Comenzó a operar la nueva línea 145, que reemplazaría a la 141. Sin embargo, por una disputa entre las empresas, la 141 todavía sigue funcionando. Acusaciones cruzadas entre grupos empresarios, conflicto laboral y por los validadores SUBE.

La disputa entre dos empresas en torno a la administración de la línea 141/145 de colectivos parece no tener fin.

A principios de esta semana comenzó a funcionar la línea 145, que tal como explicó enelSubte, fue recientemente licitada por el Ministerio de Transporte de la Nación para reemplazar a la antigua línea 141 y adjudicada a la UTE Nuestra Señora del Rosario (que opera bajo el nombre de fantasía “Rosario Guaraní”), integrada por dos firmas vinculadas al grupo misionero Zbikoski.

No obstante esto, se da una insólita situación: la vieja línea 141, administrada por Mayo SATA, continúa operando hasta el momento. Es decir, dos empresas con dos números de línea distintos explotan el mismo recorrido.

La posibilidad de una batalla legal entre ambas compañías por la operación del recorrido había sido anticipada por este medio la semana pasada. Mayo SATA había vuelto a funcionar -luego de varios meses sin prestar servicio- y realizó presentaciones para revertir la caducidad de su permiso de operación y dejar sin efecto la relicitación del recorrido y su adjudicación a Zbikoski.

El funcionamiento de ambas líneas en paralelo ha desatado una serie de acusaciones entre ambas empresas. Rosario Guaraní emitió un comunicado donde alega ser la única prestataria legalmente habilitada para prestar servicios en esa traza y acusó a Mayo de no restituir los validadores SUBE a Nación Servicios para que estos sean instalados en las unidades de la línea 145, que no poseen dispositivos para el cobro de los pasajes.

En paralelo se da un conflicto laboral: la UTE que administra la línea 145 debía absorber a la totalidad de los trabajadores de Mayo, pero hasta el momento se ha efectivizado el traslado de solo una parte de ellos. El resto continúa trabajando para Mayo “asesorados y conducidos por elementos perturbadores que pretenden desconocer las decisiones de la autoridad”, según acusó Rosario Guaraní. Este grupo de trabajadores, en tanto, acusó a los delegados sindicales de pactar el traslado a la 145 “en beneficio propio y en contra de los compañeros y la empresa”.

Por su parte, la compañía del grupo Zbikoski aseguró que “Mayo deberá responder por los daños y perjuicios que ocasione a la UT adjudicataria de la línea 145″ y disparó contra “las empresas de transporte que están detrás de esta verdadera rebelión y afrenta a la autoridad administrativa”, en un tiro por elevación al gerenciamiento de Mayo por parte del Grupo DOTA a través de la Empresa San Vicente.

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