El Tren del Valle, que une Cipolletti y Neuquén, cumplió tres años de servicio. En ese período transportó a casi 900 mil pasajeros y se espera que en lo que resta del año supere el millón. El año pasado fue el servicio regional de Trenes Argentinos Operaciones que más boletos vendió. Desafíos, proyectos de extensión en el tintero y el tren a Vaca Muerta: ¿una oportunidad para el mediano plazo?

El servicio regional de Trenes Argentinos Operaciones conocido comercialmente como Tren del Valle, que une a las ciudades de Neuquén y Cipolletti, cumplió el pasado 21 de julio tres años de servicio. En ese período ya lleva transportados a 888.328 pasajeros, por lo que se espera que este año alcance el millón de usuarios.

En tres años de operación ininterrumpida el Tren del Valle se ha ido consolidando como una alternativa de movilidad para los habitantes de ambas ciudades patagónicas.

De hecho, el servicio ya bate récords: en 2017 fue el servicio regional de Trenes Argentinos que más boletos vendió, siendo superado únicamente por el tren internacional Posadas – Encarnación, que es administrado por la empresa Don Casimiro. En lo que va de 2018 el Tren del Valle está en segundo lugar en venta de pasajes, apenas por detrás del Tren de las Sierras que une Córdoba y Cosquín.

Estos logros se han alcanzado a pesar de varios factores en contra. En primer lugar, los habituales desperfectos que presenta el único cochemotor Materfer con el que se presta el servicio. Esto lleva a numerosas y en ocasiones prolongadas interrupciones de servicio.

En segundo lugar, la oferta de servicios sigue siendo pobre. Si bien desde el último diagrama vigente se aumentó la cantidad de frecuencias de lunes a viernes (que había sufrido inicialmente una poda del 20%), los sábados se ofrecen apenas cuatro servicios por sentido y el tren deja de correr a las 14:30. Los domingos, directamente, no funciona. Los horarios habían sido uno de los puntos más duramente objetados por los pasajeros habituales del servicio.

Un tercer factor que juega en contra es que vincula únicamente las estaciones Neuquén y Cipolletti. No cuenta con paradas intermedias -algo que se podría implementar en forma sencilla con algunos apeaderos, ya que atraviesa zonas urbanizadas- ni existen planes serios para ampliarlo, siquiera en Neuquén capital: sus vías pasan a pocos metros de la Terminal de Ómnibus y hasta del Aeropuerto Internacional Presidente Perón.

Las previsiones de extensión también quedaron en el tintero, tanto el del Plan Quinquenal de Ferrocarriles Argentinos (2015), que proponía unir Plottier con General Roca, como el impulsado por la comisiones locales que fue recogido por los senadores nacionales en 2016, que proponía extenderlo a Chichinales y Senillosa. Tales ampliaciones fueron descartadas el año pasado por el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, quien alegó que “la mayoría de la gente anda en colectivos”. Tiempo atrás, el Jefe de Gabinete Peña había informado al Congreso que la extensión no estaba en carpeta ya que no se trataba de “una inversión estratégica”.

El reciente anuncio del proyecto del tren a Vaca Muerta, que contempla la renovación de vías del corredor Bahía Blanca – Cipolletti – Contraalmirante Cordero más la construcción de vías nuevas hasta Añelo, puede resultar auspiciosa para el Tren del Valle en el mediano plazo. Con la infraestructura renovada, la extensión a General Roca podría implementarse con inversiones relativamente bajas.

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