4 abril 2025

“Trambús”: dos empresas competirán por la provisión de los nuevos colectivos eléctricos

Dos empresas competirán por la provisión de colectivos eléctricos para las dos líneas de "Trambús" recientemente anunciadas por el Gobierno de la Ciudad, una de ellas vinculadas al poderoso grupo DOTA. Se prevé incorporar durante este año las primeras 20 unidades de un total de 74 contempladas en la licitación, cuyos primeros coches circularán en la primera línea denominada "T1". Antecedentes y detalles de los recorridos contemplados.

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La licitación para la compra de 74 colectivos eléctricos para las anunciadas nuevas líneas de “Trambús” avanza a buen ritmo.

De acuerdo con un documento oficial, al que tuvo acceso enelSubte, dos empresas -de un total de cinco que se habían presentado inicialmente- continúan en carrera para fabricar los ómnibus.

Render de las unidades articuladas ofertadas por Megacar

Las empresas preseleccionadas para la preadjudicación son la española Irizar E-Mobility y la argentina Megacar. Las ofertas de Colgas, Corven y Red Flag International fueron desestimadas por no ajustarse a los requisitos del pliego.

Megacar, cabe destacar, es el representante oficial de la brasileña Agrale en la Argentina y está vinculada al poderoso grupo DOTA, el mayor operador de autotransporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) a través de sus múltiples subsidiarias, lo que la convierte en firme candidata a quedarse con el contrato.

La licitación, que había sido lanzada en octubre pasado, contempla la adquisición de 59 unidades rígidas con una capacidad de entre 70 y 85 pasajeros y 15 unidades articuladas, con capacidad mayor a 120 pasajeros. Todas deberán poseer alimentación eléctrica, piso bajo y equipos de aire acondicionado. Además, los pliegos contemplan la adquisición de 60 cargadores para las baterías de ambos tipos de vehículos.

Si bien el trámite de la licitación corre por cuenta de Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), la empresa no tiene mayor injerencia en el proyecto, que es llevado adelante por el Ministerio de Infraestructura porteño.

La Ciudad licita la compra de 74 colectivos eléctricos

Los recorridos

Al momento de lanzarse la licitación, ni los recorridos ni el destino de las unidades eléctricas estaba claro, más allá de alguna vaga alusión al “corredor costero”. La incógnita fue develada el último día de febrero pasado, cuando el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, realizó una serie de anuncios vinculados al transporte, entre los que se destacan estos dos nuevos recorridos y el lanzamiento de la licitación para la construcción del primer tramo de la línea F.

El proyecto contempla la habilitación de dos nuevas líneas de colectivos eléctricos, que operarán bajo el nombre comercial de “Trambús”.

La primera, denominada T1, conectará la Costanera (altura Aeroparque) con el Centro de Trasbordo Sáenz, recorriendo los barrios de Palermo, Villa Crespo, Caballito, Almagro, Parque Chacabuco, Boedo, Parque Patricios y Nueva Pompeya. Permitirá conectar con las estaciones de Subte Palermo (línea D), Dorrego (línea B), Acoyte (línea A), Avenida La Plata (línea E) y Hospitales (línea H), hasta la estación Saenz (línea Belgrano Sur).

Esta primera línea, según las estimaciones oficiales, comenzará a circular durante el año 2026, tras el arribo de las primeras unidades incluidas en la licitación.

Recorridos de las dos nuevas líneas anunciadas por el Jefe de Gobierno.

Por su parte, la segunda línea, denominada T2, conectará a la estación Belgrano C (línea Mitre) con el Centro de Trasbordo Sáenz, recorriendo los barrios de Nueva Pompeya, Flores, Villa Santa Rita, Villa del Parque, Agronomía, Parque Chas, Villa Pueyrredón, Villa Urquiza y Belgrano. Circulará por cercanías de las estaciones San Pedrito (línea A), Congreso de Tucumán (línea D), Luis María Drago y Pueyrredón (línea Mitre), entre otras. Esta línea tiene su inicio de operación previsto para el año 2027.

Más allá del nombre comercial con el que operarán, que busca transmitir la idea de que se implementará un nuevo modo de transporte y que incluso juega con cierta ambigüedad con la palabra “tranvía”, la realidad es que ambas son líneas de autotransporte de superficie. Más allá de algunas adecuaciones en paradas y cartelería, de momento no se contempla la construcción de grandes infraestructuras asociadas, a excepción de un taller para el mantenimiento de las unidades.

Jorge Macri en Roma y el equívoco viral sobre un tranvía que nunca anunció

Otro punto opaco del proyecto es que, si bien ambas líneas terminarán en Sáenz -importante centro de trasbordo en el barrio de Pompeya-, en los anuncios oficiales se omite toda referencia a la proyectada construcción de la futura terminal de la línea H, prevista en ese punto.

La construcción de la estación Sáenz de la línea H, cabe recordar, llegó a adjudicarse hace más de una década, pero el contrato fue luego rescindido por cambios en el proyecto. La obra, que requeriría una extensión de escaso kilometraje desde la actual terminal Hospitales, nunca comenzó, pese a que todos los especialistas consideran que es una estación clave para la conectividad de la red. El desinterés de las autoridades llegó a provocar que incluso se cayera la expropiación del inmueble donde iban a construirse los accesos de la estación, tal como reveló oportunamente enelSubte.

Se cayó una expropiación clave para la obra de la estación Sáenz de la línea H

Los antecedentes

No es la primera vez que se intenta avanzar en la incorporación de buses eléctricos para el transporte público porteño. En 2016, el ex Ministerio de Ambiente de la Nación lanzó una licitación para la adquisición de 400 colectivos eléctricos. Sin embargo, nunca se concretó.

En 2019 se hizo una experiencia piloto, que contemplaba la incorporación de ocho unidades a prueba en las líneas 12, 34, 39 y 59. Finalmente sólo llegaron a circular dos coches Yutong de fabricación china en la línea 59, que fueron devueltos al cabo de un año, ya que la empresa operadora desistió de adquirirlos, según reportó entonces el portal especializado Colectibondi. Otras iniciativas posteriores en tal sentido tampoco prosperaron.

Actualmente, Buenos Aires posee un único colectivo eléctrico en circulación, que funciona en la línea 28, operada por DOTA. Se trata de una unidad prototipo fabricada en el país sobre un chasis Agrale, aunque todos sus equipos eléctricos fueron montados en Gran Bretaña.

Buses eléctricos de origen chino en San Juan, provistos por Colgas. La oferta de esta empresa fue desestimada por el GCBA.

Se trata de un notorio contraste con otras ciudades de la región, como Santiago de Chile, donde más del 30% de la flota de autobuses es eléctrica, y aún del Interior del país: Mendoza y San Juan emplean buses eléctricos a batería, mientras que en Rosario y Córdoba operan líneas de trolebús.

Por lo demás, la movilidad eléctrica en Buenos Aires cuenta con escaso desarrollo. En el caso del Subte, las obras de puesta en valor de estaciones, la demorada finalización de los trabajos de señalamiento de la línea D y del Nodo Obelisco, la renovación de la flota de la línea B –que cuenta con tres firmas interesadas-, y el cierre del loop del Premetro, cuyas obras fueron adjudicadas meses atrás, son las únicas obras de importancia consideradas dentro del presupuesto vigente.

Otras inversiones anunciadas recientemente, como la compra de ocho trenes adicionales para las líneas A y C y la licitación de la primera etapa de la nueva línea F, sin embargo, no tienen partidas asignadas en el texto aprobado.

El Presupuesto porteño para 2025 no prevé obras de extensión del Subte

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