El Gobierno de la Ciudad preadjudicó al Grupo DOTA el contrato de operación de la línea T1 de “Trambús”.
De acuerdo con el acta oficial, a la que tuvo acceso enelSubte, la empresa Transportes Lope de Vega -subsidiaria del Grupo y operadora de las líneas 76, 91 y 135- resultó preadjudicada para quedarse con la operación de la nueva línea, que unirá Aeroparque y Sáenz con un recorrido transversal.
Según se consigna en el documento, la firma de DOTA venció en la compulsa a las otras dos compañías que se habían presentado: La Central de Vicente López SAC (Misión Buenos Aires – Grupo Zbikoski) y Libertador San Martín SAT (Grupo Metropol).
Se estima que, de no mediar contratiempos, el GCBA tomará en las próximas semanas la decisión de adjudicar formalmente el contrato.
Tres “pulpos” luchan por quedarse con la operación del Trambús
El Grupo DOTA era “número puesto” para quedarse con la licitación.
No solo por el hecho de que es el jugador de mayor peso en el mercado de transporte urbano del AMBA -a través de múltiples subsidiarias, sociedades controladas y joint ventures, controla múltiples líneas porteñas, nacionales, provinciales y comunales-, sino porque ya había sido la encargada de la provisión de las unidades que serán destinadas al servicio, a través del concesionario Megacar. Los coches cuentan con chasis Agrale -Megacar, vinculada a DOTA, es su representante oficial en el país- y fueron carrozados por Todobus, una de las dos carroceras controladas por el Grupo.
Cabe notar que, a diferencia de lo que ocurre tradicionalmente con el transporte automotor porteño, las unidades no pertenecen a la empresa privada: son propiedad del Gobierno de la Ciudad a través de Subterráneos de Buenos Aires (SBA). Por este motivo, algunas de ellas fueron cedidas a la empresa Juan B. Justo SATCI para la realización de pruebas piloto en el ramal Liniers – Aeroparque de la línea 34, que discurre por el Metrobús Juan B. Justo.
El fuerte crecimiento del Grupo DOTA se aceleró en los últimos tiempos, en el que se sucedieron adquisiciones de nuevas líneas y supresiones, fusiones y modificaciones de recorridos, tanto autorizadas -caso de las líneas 99 y 106 o la 91– como no autorizadas -caso de las líneas 56 y 75-.
El imparable crecimiento del Grupo DOTA y el futuro del transporte en el AMBA
En paralelo a esta licitación, la Ciudad avanza con diferentes obras de cara a la entrada en operación de la línea T1, prevista para este año.
En este sentido, también fue preadjudicada una licitación para construir los denominados “paradores icónicos”, que consisten en paradas con algunas funcionalidades adicionales al resto tales como cargadores para vehículos eléctricos, guardería para bicicletas, entre otros.
En este caso, la beneficiada fue Bencen Construcciones, una firma domiciliada al lado de la Municipalidad de Vicente López que desembarcó en la Ciudad con la llegada de Jorge Macri a la Jefatura de Gobierno. La constructora tiene a su cargo dos obras en el Subte: la puesta en valor de las estaciones Pasteur, de la línea B, y Tribunales, de la línea D, actualmente cerrada por obras.
A su vez, se están desarrollando obras de repavimentación en algunas arterias donde discurrirán los colectivos eléctricos, como Av. La Plata, Rivadavia, Acoyte y José María Moreno, cuyos trabajos semanas atrás generaron afectaciones en la línea A del Subte.
Cómo serán las nuevas líneas de Trambús
La línea denominada T1 conectará el Aeroparque con el Centro de Trasbordo Sáenz, recorriendo los barrios de Palermo, Villa Crespo, Caballito, Almagro, Parque Chacabuco, Boedo, Parque Patricios y Nueva Pompeya. Permitirá conectar con las estaciones de Subte Palermo (línea D), Dorrego (línea B), Acoyte (línea A), Avenida La Plata (línea E) y Hospitales (línea H), hasta la estación Saenz (línea Belgrano Sur). Se prevé que comience a funcionar el próximo año.
Se trata de un recorrido muy similar al proyectado para la línea I del Subte, cuya construcción fue descartada por el Gobierno de la Ciudad.
A su vez, también está contemplada la línea T2, que conectará la estación Belgrano C (línea Mitre) con el Centro de Trasbordo Sáenz, recorriendo los barrios de Nueva Pompeya, Flores, Villa Santa Rita, Villa del Parque, Agronomía, Parque Chas, Villa Pueyrredón, Villa Urquiza y Belgrano. Circulará por cercanías de las estaciones San Pedrito (línea A), Congreso de Tucumán (línea D), Luis María Drago y Pueyrredón (línea Mitre), entre otras. Esta línea tiene su inicio de operación previsto para el año 2027.
La Ciudad ahora dice que la línea I del Subte se justificaría “tal vez dentro de 100 años”
Más allá del nombre comercial con el que operarán, que busca transmitir la idea de que se implementará un nuevo modo de transporte y que incluso juega con cierta ambigüedad con la palabra “tranvía”, la realidad es que ambas son líneas de autotransporte de superficie.
Otro punto opaco del proyecto es que, si bien ambas líneas terminarán en Sáenz -importante centro de trasbordo en el barrio de Pompeya-, en los anuncios oficiales se omite toda referencia a la proyectada construcción de la futura terminal de la línea H, prevista en ese punto.
La obra de la estación Sáenz de la línea H, cabe recordar, llegó a adjudicarse hace más de una década, pero el contrato fue luego rescindido por cambios en el proyecto. La obra, que requeriría una extensión de escaso kilometraje desde la actual terminal Hospitales, nunca comenzó, pese a que todos los especialistas consideran que es una estación clave para la conectividad de la red. El desinterés de las autoridades llegó a provocar que incluso se cayera la expropiación del inmueble donde iban a construirse los accesos de la estación, tal como reveló oportunamente enelSubte.


