Los trabajos de mantenimiento de los coches de la línea San Martín, cuyo lanzamiento había sido anunciado meses atrás, se encuentran demorados.
Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) mantiene “suspendida hasta nuevo aviso” una contratación directa para la realización de mantenimiento pesado sobre un total de 117 coches CSR remolcados (convencionales y furgones), de los 160 que tiene asignados la línea.
De acuerdo con los pliegos, a los que accedió enelSubte, entre los trabajos que se proyectaba ejecutar se cuentan intervenciones en los bogies, en los frenos, en los sistemas eléctricos interiores y exteriores, en el sistema de tracción, en las ventilaciones, en los bastidores, y la reparación de daños estructurales en las carrocerías y en los techos, entre otras intervenciones.

También se preveía la realización de trabajos de interiorismo, con el reemplazo total de la carpeta de goma del piso de los coches, el cambio de los asientos, reparaciones estructurales en los pisos en caso de que se encuentren en mal estado, la reparación de ventanas y puertas dañadas, y la verificación del correcto funcionamiento del sistema de emergencias, entre otros.
Las intervenciones proyectadas corresponden a un mantenimiento “de media vida”, ya que los coches de la línea San Martín ya superaron los 12 años de servicio y su estado de conservación es más que deficiente. De hecho, son numerosas las unidades que se encuentran apartadas de servicio y que han sido “canibalizadas” para mantener otras en servicio.
Los trabajos, así como otras inversiones en material rodante actualmente en curso, tienen como ibjetivo viabilizar el proceso de privatización ferroviaria. Los potenciales concesionarios han manifestado su reticencia a hacerse cargo de este tipo de inversiones, a las que ven como difíciles de recuperar.
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La crisis de material rodante del San Martín
El mal estado de las unidades -que se arrastra desde hace años- no solo se debe a falencias en el mantenimiento, sino a la baja calidad de sus terminaciones, que contrasta notoriamente con las de los trenes chinos de las líneas Mitre, Sarmiento, Roca o Belgrano Sur, de mejor acabado. El deterioro de algunas piezas, como las ventanillas o los asientos, se hizo manifiesto cuando contaban con pocos meses de servicio.
Mientras el deterioro de la flota se profundizaba, solo se realizaron algunas intervenciones menores, como la instalación de cámaras en los furgones, el recambio de los tapizados de los asientos ante la rotura de los originales -problema agravado por el vandalismo endémico de la línea- y una prueba prototipo de instalación de aire acondicionado en un coche, que no se hizo extensiva al resto de las unidades.
La situación se vio particularmente agravada porque, a diferencia de otras líneas, las capacidades de los talleres del San Martín para realizar trabajos de mantenimiento se encuentran muy disminuidas. Esto llevó, en años anteriores, a ensayar esquemas de mantenimiento tercerizado -tanto para los coches como para las locomotoras-, que fracasaron rotundamente.
A la delicada situación de los coches se suma el grave estado del parque tractivo. La reparación de las 24 locomotoras SDD7 de la línea, que también se encuentran excedidas de kilometraje, tampoco comenzó. El Gobierno promete que durante este mes llegarán tres máquinas adicionales para la línea, aunque esto será un mero paliativo mientras la reparación del resto de la flota no avance.
Ahora prometen que las tres locomotoras adicionales para el San Martín llegarán en enero
Por el momento, las únicas obras que avanzan en la línea son trabajos de menor cuantía, como tareas de mantenimiento sobre la vía descendente del puente sobre el Río Reconquista o la reparación de pasos a nivel, tras la baja de las tratativas con China para renovar las vías hasta Mendoza, proyecto que incluía estas intervenciones.
Recientemente se sumó una obra de construcción de una nueva estación entre José C. Paz y San Miguel. El llamativo proyecto no fue incluido dentro de la emergencia ferroviaria. El inicio de estos trabajos se da en simultáneo a la baja de la remodelación de la estación José C. Paz, que se encontraba relativamente avanzada, y de la estación Palermo, que ya va por su segunda cancelación.
Sin embargo, las inversiones estructurales, como la renovación de vías y señalamiento entre Retiro y Pilar, o la electrificación de la línea -que se complementaba con la adquisición de nuevas formaciones eléctricas- fueron descartadas por el Gobierno por considerarse “no prioritarias”.
El Gobierno dio de baja la obra de renovación de vías y señalamiento del San Martín


