El ramal Empalme Lobos - Bolívar del Roca pasará a ser administrado por la ADIF. Se trata de un ramal que formaba parte de la concesión de Ferrosur, aunque la carguera no lo usa desde hace más de dos décadas y se lo había traspasado a Ferrobaires. El tráfico de pasajeros lleva varios años interrumpido.

El Ministerio de Transporte de la Nación le quitó a Ferrosur la concesión del ramal Empalme Lobos – Bolívar del Ferrocarril Roca, que volverá a ser administrado por el Estado nacional.

La decisión fue formalizada este jueves con la publicación en el Boletín Oficial de la resolución 248/2020, que lleva la firma del ministro Mario Meoni, y por la cual se retira a la concesionaria la administración del ramal y se la asigna a Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF).

La medida se tomó de común acuerdo con la empresa concesionaria, que no tiene tráfico de cargas en el ramal desde hace más de dos décadas. Ferrosur no tenía interés en mantener el sector dentro de su concesión: según consta en los considerandos del decreto, la empresa ya había solicitado en 1997 su desafectación y clausura.

En 1998 la concesionaria lo cedió provisoriamente a la ex Ferrobaires, que tomó a su cargo la “operatividad y mantenimiento” del ramal, atendiendo a que era utilizado por el servicio de pasajeros Plaza Constitución – Bolívar – Daireaux. Debido al deterioro de la infraestructura, este servicio operó intermitentemente hasta que fue interrumpido en 2012.

En 2014 Ferrobaires reactivó el ramal parcialmente, con la habilitación del servicio Plaza Constitución – 25 de Mayo, que circuló hasta la suspensión de operaciones de la empresa provincial, en junio de 2016.

Tras la disolución de Ferrobaires, en 2017, la explotación del servicio de pasajeros revirtió a Trenes Argentinos Operaciones (SOFSE), aunque esta transferencia fue una mera formalidad, ya que la empresa estatal, al menos durante la anterior gestión, nunca consideró la posibilidad de retomar la prestación de servicios ni en este ni en otros varios corredores.

La norma ordena a la ADIF y a la CNRT a realizar “un inventario de los bienes que componen el ramal Empalme Lobos – Bolívar […], estableciendo su estado de situación”. En base a esto se determinarán eventuales futuras intervenciones y la SOFSE “evaluará a futuro la posibilidad de correr servicio de pasajeros”, según consta en la resolución.

Cabe recordar que, de acuerdo a la ley de Ferrocarriles Argentinos sancionada en 2015, no solamente el ramal Empalme Lobos-Bolívar sino toda la infraestructura todavía en poder de las empresas concesionarias debe volver a ser administrada por el Estado. Aunque la ley obliga a caducar o renegociar las concesiones, la gestión Dietrich la había reglamentado en un sentido contrario, permitiendo extender los contratos heredados del menemismo.

Según expresó el ministro Meoni, el actual gobierno se inclina por retomar la administración estatal pero recién cuando las concesiones caduquen naturalmente, lo que en el caso de Ferrosur ocurrirá en 2023. La empresa, cabe señalar, enfrenta una situación delicada: en abril pasado pidió al Ministerio de Trabajo la aplicación de un procedimiento preventivo de crisis.

Por lo pronto, la medida recién dispuesta es antes la satisfacción de un pedido de la propia concesionaria que el principio de la gestión estatal de la infraestructura ferroviaria.

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