Una sola empresa se presentó a la licitación para la compra de rieles que serán destinados a la obra de renovación de vías de la línea B, que había sido lanzada en noviembre pasado por Subterráneos de Buenos Aires (SBA).
De acuerdo a documentos oficiales, a los que tuvo acceso enelSubte, la única oferta fue la de la empresa Hierro y Rueda. La firma fue preseleccionada para la apertura del sobre 2 (oferta económica), paso que se concretaría en los próximos días. Se estima que, de no mediar contratiempos, la contratación podría adjudicarse en las semanas venideras.
Cabe recordar que la contratación únicamente contempla la compra de los rieles y no su instalación, que será objeto de otras contrataciones que todavía no fueron lanzadas.
La licitación comprende la provisión de 3400 toneladas de rieles de perfil 115RE AREMA de 56,90 Kg/m, que serán destinados al recambio de las vías actuales aproximadamente 8,5 km de vías entre las estaciones Leandro N. Alem y Federico Lacroze, que fue renovado por última vez en 1998.
En particular, la obra apunta a intervenir “tramos críticos” entre Alem – Carlos Gardel, Carlos Gardel – Dorrego, Dorrego – Lacroze y el Taller Rancagua, ya que el diseño original de la línea B carece de contrabóveda en varios sectores.
Este factor, sumado “al incremento en la frecuencia e intensidad de las lluvias asociada al cambio climático”, genera que la infraestructura actual resulte insuficiente para la correcta absorción de los crecientes volúmenes de agua, lo que genera un deterioro más acelerado del tendido.
La modernización de la infraestructura forma parte del proyecto de puesta a punto de la línea B de cara a la renovación de la totalidad de la flota por nuevos trenes de fabricación china. En este marco, también se prevé la elevación de tensión de 600 V a 1500 V y otras obras eléctricas, que ya fueron licitadas.
La renovación tiene como objetivo “la recuperación de la capacidad de soportar en el tiempo las cargas del nuevo material rodante por medio de la readecuación del sistema de drenaje y recambio de la infraestructura de vías”. A su vez, se estima que este tipo de “rieles de mayor dureza y resistencia, permitirá un óptimo desplazamiento del nuevo material rodante y mejorará sustancialmente la velocidad y comodidad de marcha y la frecuencia del servicio”.
Exclusivo: compran rieles para renovar las vías de la línea B del Subte
La modernización de la línea B y el financiamiento de la CAF
Tal como reveló enelSubte en exclusiva, esta obra -junto con la compra de los 29 nuevos trenes y otras inversiones necesarias para su puesta en marcha, como las adaptaciones eléctricas- sería financiada con un crédito que la Ciudad se encuentra negociando actualmente con la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina.
La línea de financiamiento sería de hasta 300 millones de dólares, con 120 millones de aporte local, para un total de 420 millones de dólares.
La autorización para el endeudamiento fue aprobada semanas atrás por la Legislatura. El monto autorizado asciende a 375 millones de dólares, lo que incluye los citados 300 millones de la CAF y los 75 millones de la adenda con CITIC para la compra de ocho trenes adicionales para las líneas A y C, cuyo adelanto ya fue abonado por el GCBA. Ambas inversiones, cabe recordar, están incluidas en el Presupuesto 2026.
Vale notar que el Estado nacional ya ha otorgado su aval al endeudamiento mediante el DNU 186/25, por un monto máximo de 300 millones de dólares. No obstante, “el proceso de desembolso de dichos fondos se encuentra paralizado en diferentes instancias”, lo que motivó la presentación de un proyecto de resolución en la Cámara de Diputados de la Nación para que el Ministerio de Economía “priorice con urgencia” el crédito con la CAF para la línea B.
La Legislatura aprobó el endeudamiento para nuevos trenes y obras en la línea B
La mayor parte del crédito con la CAF sería destinado a costear la compra de los 29 nuevos trenes con los que se reemplazará la totalidad de la flota actual (Mitsubishi y CAF 6000).
La operación, que fue adjudicada en julio pasado a la china CRRC Changchun y cuyo contrato ya fue firmado, tiene un costo apenas superior a los 300 millones de dólares, impuestos y gastos de nacionalización incluidos, lo que arroja un valor aproximado de 1,7 millón de dólares por coche.
Los 120 millones restantes del crédito de la CAF serían destinados a realizar obras de infraestructura en la línea B, entre las que se cuenta la aún no licitada renovación de vías -como se señaló, hasta el momento solo se lanzó la compra de los rieles- y las obras eléctricas para elevar la tensión a 1500 V. Se trata de trabajos imprescindibles, ya que los nuevos trenes no podrían circular con la actual tensión de la línea, de 600 V.
Otros trabajos previstos comprenden intervenciones en los talleres Rancagua y Villa Urquiza, entre las que se contempla la instalación de un torno bajo piso en el primero de ellos. Se trata de una obra largamente demorada -está planeada desde hace más de una década, pero nunca fue ejecutada- que se vuelve necesaria ante la perspectiva de que los nuevos trenes -por alimentación y tensión- serán incapaces de circular por sus propios medios por la línea Urquiza para utilizar el torno del taller Rubén Darío, como ocurre con la flota actual.
Por último, una vez completada la renovación del total de la flota, también se prevé la remoción del tercer riel, ya que dejará de ser utilizado. Esto quebrará la posibilidad de que los trenes de la línea Urquiza ingresen al túnel de la línea B, proyecto varias veces contemplado pero nunca implementado. A su vez, se prevé el desasbestizado y disposición final de la flota actual, trabajo que deberá ser encomendado a contratistas certificados.
Prorrogaron la licitación para el cambio de tensión de la línea B


