Estudian restringir el uso de la tarjeta SUBE únicamente para el personal esencial y actividades exceptuadas de la cuarentena. La medida no está vigente aún, pero podría comenzar a aplicarse en el caso de que aumente la cantidad de pasajeros en el transporte interjurisdiccional. Problemas de implementación.

El Ministerio de Transporte de la Nación anunció que estudia la posibilidad de restringir el uso de las tarjetas SUBE para regular el uso del transporte público en el contexto de la emergencia sanitaria por la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19).

La medida consistiría en un bloqueo a las tarjetas SUBE de aquellas personas que no estén encuadradas dentro de las categorías de personal de servicios esenciales y actividades exceptuadas del régimen de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), de forma que se permita “reservar el uso del transporte público” a quienes estén excluidos de la norma y evitar aglomeraciones en trenes y colectivos.

La posibilidad de implementar esta norma fue planteada la semana pasada en una reunión de coordinación de autoridades nacionales, de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad, que estuvo encabezada por el ministro de Transporte, Mario Meoni.

Según explicaron desde el ministerio ante las críticas que despertó el anuncio en redes sociales, la medida no está vigente aún pero “está en desarrollo y será implementada en función del crecimiento de pasajeros”. Además, solo regiría para el transporte interjurisdiccional y no para aquellos que discurren en una sola jurisdicción, como es el caso del Subte porteño. En tal caso, la decisión de aplicar las restricciones correrá por cuenta de las autoridades locales.

La aplicación de la medida no está exenta de inconvenientes: desde las numerosas actividades informales que se mantienen vigentes a pesar de las restricciones hasta el hecho de que en numerosos hogares las tarjetas SUBE (a pesar de estar nominadas) son compartidas entre los diversos miembros de un mismo grupo familiar.

Los responsables del área de Transporte de las diversas jurisdicciones están considerando la aplicación de diversas normas para garantizar el distanciamiento social y evitar que el transporte se convierta en un foco de contagio, una misión cada vez más difícil conforme se van habilitando nuevas actividades y se da cierto relajamiento de hecho de la cuarentena.

Entre estas medidas se cuentan el incremento de la frecuencia de algunos servicios como el Subte o las líneas Sarmiento y Roca -ambas medidas adoptadas la semana pasada-, la posibilidad de trasladar bicicletas y monopatines en el Subte, o el anuncio de que los pasajeros deberán reservar asientos en los trenes en determinadas franjas horarias de alta afluencia (ver nota aparte).

Al margen de estas normas, cabe recordar que las autoridades recomiendan enfáticamente evitar el uso del transporte público salvo que sea estrictamente necesario.

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