El Ministerio de Transporte llamó a licitación para concesionar la operación y el mantenimiento de las líneas Belgrano Norte y Urquiza hasta 2035. Esos ramales son los únicos dos del área metropolitana que no son controlados por Trenes Argentinos. La licitación, anticipada por este medio, llega sobre el filo de la fecha en que la operación hubiera revertido al Estado.

El Ministerio de Transporte de la Nación lanzó este miércoles una licitación nacional e internacional “para la concesión, operación, mantenimiento y obras de mejoras” de las líneas Belgrano Norte y Urquiza.

Mediante este proceso se busca seleccionar operadores para gestionar esas dos líneas, las únicas dos del área metropolitana que son administradas por privados, por un plazo de 15 años, que finalizaría en 2035.

El llamado a licitación, que había sido adelantado por enelSubte en abril pasado, se hizo público sobre el filo del plazo autorizado, que vencía a fines de este mes en el caso de la línea Urquiza. Para el Belgrano Norte, en tanto, la fecha era apenas más holgada: había tiempo hasta octubre.

Según se desprende de las propias resoluciones oficiales, de no haberse materializado el llamado a licitación, la operación de ambas líneas hubiera revertido a Trenes Argentinos Operaciones, la empresa estatal que administra el resto de las líneas ferroviarias del área metropolitana (Mitre, San Martín, Sarmiento, Belgrano Sur, Roca y Tren de la Costa), algo que el Gobierno parece decidido a evitar.

Según informó Transporte en un comunicado, el “primer paso del proceso” será la realización de un “data room, un espacio de presentación a potenciales interesados, quienes podrán hacer llegar consultas sobre aspectos técnicos de los pliegos”.

A diferencia de lo que ocurrió con la nueva concesión del Subte (lanzada en 2017 y aún sin resolver), no se conoce que ningún consorcio o empresa extranjera quiera participar de la compulsa. De momento, en el caso de la línea Urquiza, sólo ha confirmado interés la actual operadora Metrovías, que volvería a presentarse, con asesoramiento técnico de la DB.

Tal como explicó este medio, las nuevas concesiones no contemplan la infraestructura (que estará en manos de la ADIF), sino la operación y el mantenimiento, un esquema similar al vigente para el Subte porteño, lo que posibilita el encuadramiento de la operación privada dentro del esquema de la ley 27.132 de Ferrocarriles Argentinos, sancionada en 2015.

Si bien los detalles de los pliegos aún no se conocen, el Gobierno anunció que los concesionarios tendrán responsabilidad sobre “la incorporación de material rodante, renovación de vías, talleres de mantenimiento y reparaciones, estaciones, sistemas de señalamiento y comunicaciones y obras de arte como puentes, entre otros”.

La decisión de mantener la operación privada del Belgrano Norte y el Urquiza llama la atención, sobre todo cuando se considera que el Estado cubre aproximadamente el 95% de los costos de explotación de ambas líneas, algo que no cambiaría con la nueva concesión. Además, una operación separada seguiría manteniendo aislados a ambos ramales del resto de la red ferroviaria metropolitana, que Trenes Argentinos Operaciones maneja con éxito, en todos los casos con mejores resultados que la gestión privada que la precedió.

La empresa estatal, sin embargo, podría quedarse con la operación del Urquiza y el Belgrano Norte en el caso de que la licitación fracase. Cabe recordar que en 2015, cuando por ley se recreó Ferrocarriles Argentinos y dispuso que el Estado asumiera directamente la administración de las cinco líneas metropolitanas que tenían concesiones caídas, estaba previsto que al vencer las concesiones vigentes a Ferrovías y Metrovías también estas revirtieran al Estado. El actual gobierno primero prorrogó las concesiones y, con este llamado a licitación a meses de finalizar su mandato, parece obstinado a evitar la reunificación de los ferrocarriles metropolitanos en manos del Estado.

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