El Banco Europeo de Inversiones (BEI) aprobó un crédito de 105 millones de dólares para el Subte. Será destinado al reemplazo del señalamiento de la línea D por un moderno CBTC, que permitirá mejorar la frecuencia, a las obras del Nodo Obelisco y a la repotenciación de la línea D. El endeudamiento había sido autorizado por la Legislatura en agosto pasado.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) aprobó un crédito de 105 millones de dólares para obras en el Subte. La toma de deuda había sido aprobada por la Legislatura porteña en agosto pasado.

Macri junto al presidente del BEI, Werner Hoyer, en septiembre.

El dinero se destinará a la obra de renovación del señalamiento de la línea D, reemplazando el actual sistema ATP (Automatic Train Stop) por un moderno CBTC (Communications-Based Train Control), a las obras del nuevo acceso Sarmiento (ex Nodo Obelisco), y a la repotenciación de la línea D.

El recambio del señalamiento había sido lanzado por SBASE en 2016, a menos de diez años de la entrada en servicio del actual sistema ATP. Si bien el contrato ya fue licitado y las empresas Alstom y Siemens-Roggio se presentaron a la compulsa, la adjudicación estaba demorada a la espera del financiamiento.

El sistema CBTC (Communications-Based Train Control) que operará en la línea D será similar al que ya está funcionando en la línea H y al que se está instalando en la línea C. La principal ventaja de estos sistemas es que permite mejorar la frecuencia, un tema clave en una línea de alta demanda como la D. A diferencia de los sistemas tradicionales que trabajan con secciones fijas, el CBTC -como lo indica su nombre- se basa en la comunicación entre trenes, permitiendo que las formaciones se ubiquen a una distancia mínima de 30 metros entre sí. Esto redunda, en teoría, en la posibilidad de correr una mayor cantidad de trenes en simultáneo y, por lo tanto, reducir los tiempos de espera. Además, reduce al mínimo la intervención humana en el proceso de conducción.

En el caso del nuevo acceso de la calle Sarmiento, se trata de un plan de tres etapas (divididas a su vez en varias fases) que reemplazó al “Nodo Obelisco” y que busca mejorar la accesibilidad, circulación, evacuación y combinación en uno de los puntos más conflictivos de la red de Subte, por donde transitan a diario unos 280 mil pasajeros. Hasta ahora, las obras -cuyas primeras fases ya están en marcha- vienen siendo afrontadas con presupuesto corriente de SBASE.

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