El Ministerio de Obras Públicas de Chile pidió estudiar un trazado alternativo y más corto para el tranvía que conectará al Metro de Santiago con el aeropuerto de esa ciudad. Analizarán conectarlo con la futura línea 7 en lugar de la línea 1. Es una propuesta de la empresa francesa Engie.

El Ministerio de Obras Públicas de Chile continúa impulsando el proyecto de construcción de un tren ligero al Aeropuerto Internacional de Santiago.

La iniciativa, que fue propuesta el año pasado por la empresa francesa Engie, contemplaba originalmente la construcción de una línea tranviaria de unos 12 kilómetros de extensión entre la estación Pajaritos de la línea 1 del Metro hasta la terminal aérea.

Sin embargo, esta semana tomó estado público que el ministerio solicitó a la empresa evaluar un trazado más corto (de 6,5 km), que partiría desde la estación Huelen de la futura línea 7 del Metro. Esta línea, que discurrirá de este a oeste, entre Renca y Vitacura, tendrá 25 kilómetros de extensión y tiene fecha de inicio de obra prevista para el año que viene.

Según defiende el ministerio, este trazado más corto reducirá los tiempos de viaje totales (la línea 7, a diferencia de la 1, responde a un concepto de “línea expresa”), la cantidad de estaciones y los costos de construcción. La tarifa del tranvía sería de 3500 pesos chilenos (aproximadamente 5 dólares).

De esta manera, las autoridades trasandinas buscan dar respuesta al crecimiento de la demanda de la terminal aérea (se estiman unos 30 millones de pasajeros anuales para 2026, de los cuales un 18% utilizarían el transporte público) y complementar la ampliación del aeropuerto, que está actualmente en obra, con la llegada de un modo masivo y guiado a sus instalaciones.

Meses atrás, en una entrevista exclusiva con enelSubte, el presidente del Metro de Santiago, Louis de Grange, había confirmado que se estudiaban varias alternativas para dotar al aeropuerto de la capital del vecino país con transporte guiado.

Un Alstom Coradia del Tren Expreso Regional al aeropuerto de Dakar, Senegal, construido por Engie.

Cabe destacar que tanto la empresa que propone la construcción del tranvía como la concesionaria del aeropuerto de Santiago (Nuevo Pudahuel, del grupo Aéroports de Paris) son empresas de origen francés, ambas controladas por el Estado de esa nación europea. Engie tiene experiencia en proyectos de este tipo, habiendo participado en la construcción del Tranvía de Casablanca, en Marruecos (ver foto principal), y en el proyecto del tren expreso regional al aeropuerto de Dakar, Senegal (ver foto secundaria).

En Buenos Aires el único aeropuerto que cuenta con una conexión ferroviaria es El Palomar, una pequeña terminal aérea que sólo sirve a dos aerolíneas de bajo coste. Ni Ezeiza ni Aeroparque, que movilizan la mayor parte del tráfico, cuentan con acceso mediante transporte público masivo y guiado. Proyectos en tal sentido han recibido dictámenes negativos o bien han sido rechazados por el Ministerio de Transporte alegando baja demanda.

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