enelSubte visitó los talleres Boulogne de la línea Belgrano Norte, donde se trabaja en la instalación de los equipos de frenado automático a las locomotoras de la línea. Desafíos y particularidades de una obra que apunta a mejorar la seguridad ferroviaria.

enelSubte visitó días atrás los talleres de Boulogne de la línea Belgrano Norte, donde se está trabajando en la instalación de los equipos de abordo del sistema ATS (Automatic Train Stop). La colocación de las balizas y demás equipos en la infraestructura comenzó a realizarse en julio pasado.

Para fines de este año contarán con ATS operativo los ramales eléctricos de la línea Roca (ya funciona), la línea Urquiza, el Tren de la Costa y el citado Belgrano Norte, mientras que para diciembre de 2020 estará terminada la instalación en el resto de la red metropolitana.

En la recorrida, representantes de Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF) explicaron que ya están instalados los equipos en dos locomotoras (E705 y E710) y se está trabajando sobre una tercera (E712).

Debido a las complicaciones operativas que trae apartar de servicio una máquina durante varios días para realizar los trabajos, la obra comenzó en aquellas locomotoras que estaban en revisión y mantenimiento. De hecho, explicaron, se avanzará en paralelo con dos máquinas que están en revisión general en la planta de Emepa en Chascomús.

El presidente de ADIF, Guillermo Fiad, quien acompañó la visita, explicó a enelSubte que también se colocarán los equipos de ATS en las locomotoras del Belgrano Cargas que ingresen a la sección local.

El personal a cargo de la obra confió que instalar los equipos de ATS en locomotoras que tienen más de 40 años de antigüedad representa un desafío, especialmente porque los equipos deben caber en espacios reducidos y se deben instalar nuevas cañerías y gabinetes.

«Como todo, tiene su curva de aprendizaje», explicaron, puntualizando que la instalación en la primera máquina se completó en diez días, mientras que la segunda estuvo lista en apenas seis.

Si bien en los trenes eléctricos el trabajo es complejo porque las formaciones son más largas y tienen dos cabinas en lugar de una, se hace en menos tiempo debido a que éstos ya tienen los espacios previstos para la colocación de los equipos.

En las locomotoras se colocan dos bobinas lectoras (una en cada extremo, toman información de las bobinas de vía) por delante del eje delantero, tacogeneradores (sensores de velocidad), gabinetes en la cabina de conducción y en la sala de máquinas. Este último trabaja aplicando el freno de emergencia o de servicio en el caso de que la formación trasgreda una señal. Cada conjunto, además, cuenta con una «caja negra» que registra todos los datos para ser revisados en el caso de que sea necesario.

En paralelo a la instalación de los equipos de abordo, se trabaja en la infraestructura: colocación de bobinas, cableado, adaptación del señalamiento mecánico («de brazo») a señales luminosas (semáforos), entre otras obras complementarias.

Cabe recordar que la instalación del ATS en toda la red metropolitana (exceptuando en la línea Roca, donde ya operaba o estaba en proceso de instalación para ese entonces) fue decidida en 2016, tras la firma de un convenio con la empresa japonesa Marubeni, quien además proveyó el financiamiento de la operación.

La inversión total, según fuentes oficiales, asciende a 275 millones de dólares, de los cuales 5,3 corresponden al Belgrano Norte. De acuerdo con Fiad, hasta este año ya se llevan invertidos unos 170 millones sobre el total.

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