El Gobierno nacional extendió el plazo de la emergencia ferroviaria por otros dos años más.
Mediante la resolución 12/2026 de la Secretaría de Transporte, publicada este viernes en el Boletín Oficial, se dispuso la prórroga de la emergencia hasta el 12 de junio de 2028, es decir, hasta más allá del final del actual gobierno. El decreto original, cabe recordar, caducaba en junio de este año.
“Al momento de declararse la emergencia en 2024, el propio marco normativo ya contemplaba la posibilidad de prorrogarla por única vez por un período adicional de hasta dos años, a fin de contar con el tiempo necesario para ejecutar las obras y acciones indispensables para mejorar la situación crítica del sistema y brindar más seguridad operacional”, detallaron en un comunicado desde la Secretaría.
La decisión ocurre tras los recientes cambios de autoridades en las áreas de Infraestructura y Transporte, –a cargo de las cuales fueron nombrados Carlos Frugoni y Fernando Herrmann, respectivamente– y de la designación de nuevos presidentes al frente de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) y Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF), en una renovada apuesta por la “línea técnica”.
En este sentido, la extensión de la emergencia por dos años más busca garantizar un horizonte de continuidad para las obras ya iniciadas o retomadas bajo su amparo, a la vez que proveer un paraguas para aquellas proyectadas pero aún no comenzadas.
Vale recordar que numerosas obras consideradas dentro de la emergencia enfrentan demoras, ya sea por licitaciones que debieron ser dadas de baja -tal como ocurrió con las obras de Palermo, Yrigoyen o en Cargas– como por retrasos en las instancias administrativas necesarias para iniciarlos.
No obstante, al menos por el momento, la extensión del plazo de la emergencia no vino acompañada de la incorporación de nuevos proyectos prioritarios a iniciar o retomar, por lo que el listado de trabajos contemplados continúa siendo el definido hace ya casi dos años.
De continuar este estado de cosas, proyectos emblemáticos e inconclusos, pero no incluidos en la emergencia al considerarse que no impactan sobre la seguridad operacional, como el viaducto de la línea Belgrano Sur a Constitución o la circunvalación ferroviaria de Santa Fe, continuarán paralizados. A su vez, inversiones clave como la compra de nuevos trenes eléctricos para la línea Roca y proyectos estratégicos como la electrificación de las líneas San Martín y Belgrano Sur, la extensión de la electrificación del Mitre, o la continuidad de la renovación del Belgrano Cargas, seguirán postergadas.
Por lo pronto, la extensión de la Emergencia no es incompatible con el objetivo declarado del Gobierno de privatizar los ferrocarriles. Tal como explicó este medio, la mayoría de las inversiones previstas -tanto en infraestructura como en material rodante, en cargas y en pasajeros– apuntan a viabilizar el proyecto privatizador, al liberar a los potenciales concesionarios de realizar gastos que consideran imposibles de recuperar.
Feroz lobby por la privatización de Trenes Argentinos Cargas


