Los fabricantes Talgo y CRRC compiten en una licitación para la provisión de 20 trenes push-pull para los ferrocarriles búlgaros. Se trata de la compra de trenes más grande en la historia de ese país europeo.
La licitación forma parte de un intento para modernizar la flota de los Ferrocarriles Estatales de Bulgaria (BDZ) en el segmento de media distancia. La operación, que tiene un presupuesto oficial de unos 600 millones de euros, será financiada íntegramente por la Unión Europea -a la que Bulgaria pertenece- mediante los fondos de recuperación Next Generation EU.
Según informó el Ministerio de Transporte de Bulgaria, la oferta presentada por CRRC Qingdao Sifang fue la más económica y la más conveniente: 310 millones de euros para la provisión de 20 trenes con capacidad para 406 pasajeros sentados y un período de garantía de 60 meses.
En contraste, la propuesta de Talgo es notablemente más costosa y ofrece menos: 623 millones de euros, para trenes con menos asientos (383 en total) y un período de garantía menor (36 meses).
De acuerdo con los requerimientos establecidos por las autoridades búlgaras, los coches deben ser capaces de circular a una velocidad máxima de 200 km/h y contar con accesibilidad para personas con movilidad reducida y contadores automáticos de pasajeros instalados en las puertas.
Las ofertas serán analizadas en los próximos meses, a fin de determinar el adjudicatario. Por lo pronto, Bulgaria ya ha avanzado con la adjudicación de una compra de locomotoras eléctricas destinadas a traccionar trenes de pasajeros a favor de Siemens Mobility.