Andrés Borthagaray analiza en este artículo lo que a su juicio son débiles e inconsistentes justificaciones técnicas detrás de la Red Expresa Regional (RER) y advierte que el sistema de PPP encierra el riesgo de mayores costos. Un proyecto de casi 5000 millones de dólares carente de un debate técnico y político en profundidad.

Es muy amplio el abanico de proyectos que compiten por la asignación recursos públicos, tanto de origen nacional como local. Por lo tanto, antes de comprometerlos, es necesario realizar una correcta evaluación y priorización de las alternativas. En el caso de la RER, se trata de un monto de más de 4700 millones de dólares, una cifra equivalente a la construcción de unos 50 km de subterráneos, que compite, además, con un conjunto de proyectos que esperan financiamiento en el país y aún dentro del área metropolitana de la CABA.*

Proponemos, entonces, reconsiderar los argumentos, especialmente en el marco técnico, de la consistencia con otros proyectos que incrementan significativamente los costos ambientales y con los riesgos de contrato bajo la modalidad Participación Público Privada (PPP), tal como está establecido.

Esquema de presentación de la versión del proyecto RER. A diferencia de versiones anteriores, hay muy pocas estaciones intermedias, sobre todo en las zonas centrales y no se contempla la expansión de la red de Subte.
El proyecto RER (Red Expresa Regional) fue ampliamente difundido, por lo que son conocidos algunos rasgos publicitarios, pero aún carece de un debate técnico y político en profundidad. Su objetivo es la interconexión de las líneas de ferrocarril que llegan al centro del área metropolitana, generando la posibilidad de circular sin transbordos con otros medios de transporte o disminuyéndolos al mínimo. Toma como premisa la extensión del recorrido de los servicios de las líneas ferroviarias Roca, San Martín, Mitre, Sarmiento, Belgrano Norte y Sur. Así, en la licitación en curso para un tramo de la versión de RER que el gobierno nacional ha anunciado, hay por lo menos cinco puntos conflictivos que el tratamiento público debería aclarar antes de generar compromisos financieros ante terceros.
  • Esta versión del proyecto se fundamenta en los supuestos beneficios a la población de un conjunto de barrios de la ciudad y partidos del Gran Buenos Aires, pero las justificaciones técnicas tienen una demostración inconsistente y los eventuales destinatarios ni sus representantes políticos de las circunscripciones afectadas, ni sus organizaciones de la sociedad civil han sido debidamente consultados, más allá de haberse realizado una audiencia formal con muy pocos participantes en la CABA.
  • Esta versión del proyecto se fundamenta en el supuesto ahorro de los tiempos de viaje de los pasajeros y en la supuesta reducción de emisiones y accidentes viales producto del hipotético cambio que el proyecto induciría del automóvil hacia el ferrocarril. Pero, nuevamente, esos ahorros suponen cálculos no demostrados y cambios de conducta en medio de señales contradictorias.
  • El análisis oficial da una TIR (tasa interna de retorno) de casi un 25 por ciento, muy difícil de alcanzar en cualquier caso, a lo que se suma una nueva contradicción. No justifica debidamente sus hipótesis y considera el conjunto de los beneficios con sólo una parte de los costos.
  • Existen diversos los controles contemplados en la normativa vigente. Pero el sistema de PPP que depende enteramente de fondos públicos, con el costo adicional del endeudamiento privado, deja una enorme laxitud para dejar al monto de obra final sujeto a mayores costos de un contratista.
  • Un proyecto de este tipo merece como condición previa un plan de transporte articulado con una acción urbana metropolitana. Sin embargo, se presentan a licitación –y están en marcha– proyectos desarticulados.

Estos son sólo algunos puntos para introducir una mirada alternativa y constructiva al proyecto en curso de licitación, que debería ser postergado por otras medidas urgentes antes de que sea tarde.

En próximas notas se analizarán las alternativas para aportar soluciones a la conexión Norte-Sur de la ciudad y del área metropolitana, a la atención a las necesidades de desplazamiento, en especial de la población más vulnerable, a los desafíos ambientales en materia de calidad del aire y emisión de gases de efecto invernadero y un análisis en profundidad de los supuestos del proyecto oficial frente a otras opciones y perspectivas.

Para un análisis más amplio ver: Un análisis al Proyecto “Red de Expresos Regionales” (RER) bajo el sistema de Participación Público-Privada (PPP) Autores: Alicia Baracco, Andrés Borthagaray, Ricardo Carciofi, Alejandro Einstoss Tinto, Gustavo Lucente y Juan Manuel Magliano, el 31/07/2018. Fundación CECE.

Publicado originalmente en Nuevos Papeles – Veinte Manzanas

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