Se deplegará medio centenar de policías a las estaciones más concurridas para regular el flujo de pasajeros. Estudian un sistema para bloquear automáticamente los molinetes de acuerdo a la capacidad de cada estación para garantizar el distanciamiento. En Argentina, arrancan las pruebas de la app para reservar el asiento en los trenes.

Las autoridades del Metro de Madrid comenzaron a implementar un programa a mediano plazo para restablecer las prestaciones del subte de la capital española en el marco de una disminución sostenida de los casos de contagios y fallecidos por coronavirus que empieza a observarse no sólo en España, sino también en otros países de Europa occidental.

En una primera etapa, Metro desplegará 49 oficiales de policía para controlar manualmente el ingreso de pasajeros a las instalaciones y garantizar que se cumplan las medidas de distanciamiento social promovidas por el Gobierno para evitar que recrudezca la tasa de contagio y, al mismo tiempo, permitir que la economía ibérica comience a reactivarse.

Esta estrategia se desplegará en las estaciones más concurridas de la red como Atocha Renfe, Ópera, Príncipe Pío, Sol, Moncloa, Méndez Álvaro, Pacífico, Conde Casal, Nuevos Ministerios, Avenida América, Gregorio Marañón y Tres Olivos, entre otras.

Según informó el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, en conferencia de prensa, en los próximos días se implementará un sistema que regulará la cantidad de personas que salen y entran de cada estación y que, en caso de que esta exceda una cifra sanitariamente prudente, bloqueará automáticamente los molinetes para impedir el acceso de más personas.

Esta medida, aclaró Aguado, se suma a la obligatoriedad de utilizar barbijos y máscaras protectoras en el espacio público y en entornos cerrados donde no sea posible garantizar la distancia social, como podría ser el caso del transporte público.

Sin embargo, desde el Sindicato del Colectivo de Maquinistas (SCMM) -que nuclea a los conductores del Metro de Madrid- señalaron que aún no están dadas las condiciones para seguir descomprimiendo las restricciones a los viajes en transporte público. “Ya se están viendo aglomeraciones en fase 1”, afirman.

Hasta ahora se veían en momentos puntuales de avería o retrasos. El martes fue lo más normal ver las aglomeraciones en trenes y andenes. Y no por culpa de averías o retrasos, sino porque hay pocos trenes y la gente al final tiene que trabajar” explicó Juan Ortiz, vocero del gremio, al diario español El Independiente.

“El principal problema que tenemos, aunque la demanda es baja, es que el intervalo de trenes debería ser el menor posible para que no se acumularan pasajeros en las estaciones”, destacó Juan Carlos De la Cruz, secretario general del sindicato de conductores del Metro.

Pasajeros con macarillas accionando la palanca de apertura manual de los trenes CAF en el Metro de Madrid.

En ese sentido, afirmó que es “difícil” poder calcular la cantidad de pasajeros por metro cuadrado como pretende hacer el Gobierno local como parte de su estrategia para aliviar las restricciones que pesan sobre la movilidad urbana, por lo que desde el gremio manifestaron que hay “mucho temor” a que el Metro se convierta en un foco de contagios considerando el favoritismo del que goza entre la población madrileña y los posibles problemas que haya en frecuencias, disponibilidad de trenes, higiene, posibilidad de realizar testenos rápidos y los sistemas de apertura manual de algunas flotas -similares a las que tienen, por ejemplo, los CAF 6000 que se vendieron a Buenos Aires para la línea B-.

Qué se está haciendo en Argentina

Si bien después de 75 días en el Área Metropolitana de Buenos Aires aún no se ha relajado la cuarentena, los equipos técnicos del Ministerio de Transporte pusieron en marcha esta semana una prueba piloto de una aplicación para teléfonos móviles que permitirá reservar el asiento en el tren. De esta manera, se espera regular la cantidad de pasajeros sentados y parados dentro de cada formación en relación con los protocolos sanitarios vigentes o que eventualmente se dispongan.

El ensayo comenzó el martes en el ramal Tigre del ferrocarril Mitre para las formaciones sentido a Provincia en el horario pico de 6 a 10 de la mañana. Según los cálculos del Gobierno, no debería haber más de 600 personas a bordo de un tren para garantizar el distanciamiento social adecuado, por lo que una vez alcanzada dicha ocupación el sistema automáticamente impide la reserva de nuevos lugares. “Esto es, de alguna manera, algo inverso a lo hecho por el Metro de Madrid con el cierre de molinetes pero es una etapa que comienza a probarse”, comentaron fuentes oficiales a enelSubte.com

Otro aspecto bajo análisis es el cruzamiento de datos de la tarjeta SUBE con los certificados de excepción y permisos de circulación expedidos para refinar el control. Si bien el bloqueo total de la SUBE para personas no exceptuadas quedó descartado dado que “no se puede prohibir el acceso al transporte público”, se está probando al menos restringir el uso en hora pico para que sea de uso exclusivo para quienes sí tengan algún tipo de certificación.

[¿Cómo se adaptará el transporte público al mundo pos COVID-19?]

En cuanto a la cantidad de pasajeros, las cifras que maneja el Ministerio indican que se estancó durante las últimas cuatro semanas en torno al millón de pasajeros al día en las distintas modalidades del sistema de transporte público metropolitano. Este número es un 77% inferior al total de viajes registrados en el último lunes previo a la implementación de la cuarentena en marzo, pero también es el doble de lo registrado en el primer lunes hábil del aislamiento -el 23 de marzo pasado-.

Evolución de pasajeros del sistema de transporte metropolitano (subtes, trenes y colectivos) en días hábiles. (Fuente: Ministerio de Transporte de la Nación)

Al mismo tiempo, los datos oficiales indican que aumentaron los viajes en todos los trayectos medidos por el ministerio a medida que se fueron agregando excepciones al aislamiento. Por ejemplo, los traslados entre diferentes localidades del Conurbano pasaron de 545.000/dia durante la primera fase de la cuarentena a 730.000/dia en la actualidad. Al mismo tiempo, y en lo que es uno de los principales puntos de preocupación de las autoridades, los viajes desde el Conurbano a la Capital pasaron de 75.000 a 120.000 al dia entre ambas etapas, y los traslados desde Capital al Conurbano lo hicieron de 143.000 a 207.000 viajes diarios.

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