SBASE busca licitar en el corto plazo el inicio de obra de la línea F mediante la construcción de dos pozos de ataque. Se espera poder avanzar con al menos 200 metros de túnel. El objetivo: impacto electoral para 2015. La obra, condicionada por el default.

Subterráneos de Buenos Aires licitaría en el corto plazo la construcción de dos pozos de ataque para lograr al menos 200 metros de túnel de la línea F, con miras al próximo año electoral.

Tal es la información que se maneja internamente en las oficinas de Agüero 48. Versiones en la misma dirección ya habían sido filtradas a la prensa durante el año pasado.

El objetivo sería iniciar las obras con una inversión mínima, pero de altísimo impacto electoral: Mauricio Macri abandona la Jefatura de Gobierno dando inicio a una obra emblemática, la construcción de la segunda línea “nueva” de subterráneos, después de la H.

Pero un segundo objetivo aparece en el horizonte: condicionar al próximo gobierno, cuyo color político aún no puede aventurarse, a continuar con las obras.

Durante 2013 fueron varias las ocasiones en que personeros de SBASE deslizaron la versión de que Macri dejaría “todo listo” para que su sucesor construyera la línea F.

Cabe recordar que desde septiembre pasado la consulora Systra se encuentra trabajando en los pliegos técnicos de la línea que tendrá por cabeceras a las estaciones Plaza Italia y Constitución, un proceso que se estima, terminará a fines de este año.

La empresa estatal aseguró en varias ocasiones que estudiaba construirla en gálibo ancho y apta para trenes de siete coches, además de equiparla con sistemas de conducción automática de tipo CBTC.

Si bien en el pasado se especuló con la posibilidad de que la línea F se asimilara a la tecnología de la línea B (tercer riel y gálibo de 3,20 m), lo cierto es que la actual decisión de SBASE de eliminar tal sistema de alimentación y adquirir trenes de 2,80 m para esa línea ha dado por tierra con esa posibilidad.

Desde SBASE también habían confirmado que si bien no descartaban otras fuentes de financiamiento, una de las opciones consideradas para la línea F era bajo la cuestionada modalidad “llave en mano”, a cargo de corporaciones chinas, aplicando un modelo análogo al fracasado intento de construcción de la línea G, que hubiera costado un 35% más que bajo la modalidad tradicional.

Ante el escenario actual de cesación selectiva de pagos de deuda externa, y la orden de Mauricio Macri de reducir el gasto público, el inicio de la obra se ve condicionado al contexto económico, por eso se estudia la posibilidad de al menos comenzar la línea en dos frentes bajo una mínima inversión.

Una vez terminada y de acuerdo a las previsiones realizadas por SBASE para su trazado original, la línea F transportará cerca de medio millón de pasajeros diarios, lo que la transformaría en la más transitada del sistema.

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