Roma continúa apostando fuertemente a la expansión de la línea C del Metro.
Luego de la reciente inauguración de la extensión hasta el Coliseo –que incluyó dos nuevas estaciones– y los importantes avances en la obra de la estación Piazza Venezia, que está próxima a habilitarse, se anunció el inicio de los trabajos de construcción de otras cuatro estaciones de la línea.

En concreto, se trata de las estaciones Chiesa Nouva, Piazza Pia – Castel Sant’Angelo, Ottaviano y Mazzini.
De estas cuatro, Chiesa Nuova y Piazza Pia serán “arqueoestaciones” que, al igual que la ya inaugurada Colosseo – Fori Imperiali y la citada Piazza Venezia, contarán con la exhibición de piezas arqueológicas e históricas. A su vez, la estación Ottaviano -la más próxima a la Plaza de San Pedro y al Vaticano- proporcionará una segunda combinación de la línea C con la línea A.
Metro de Roma: inauguraron la extensión de una línea hasta el Coliseo
El plan de expansión no se detiene allí, ya que a futuro se contempla la construcción de otras dos estaciones: Auditorium y Farnesina. Considerando ambos tramos de ampliación, la línea C sumará un total de 7 kilómetros a la línea. Si bien este tramo tiene prevista fecha de finalización para 2036, nuevas extensiones se encuentran en análisis.
Al respecto, el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, comentó en sus redes sociales avances del proyecto y aseguró que las obras buscan “recuperar el tiempo perdido” respecto a la expansión de la red.
Las obras del Metro en la capital italiana representan un importante desafío debido al constante hallazgo de valiosas piezas y restos de antiguas civilizaciones, dado el rico patrimonio histórico y arqueológico de la ciudad. En este sentido, los trabajos procuran su conservación y la incorporación de los elementos como piezas de museo en las paradas.
Por ejemplo, en el caso de la recientemente inaugurada Porta Metronia, se encontraron “durante las excavaciones (…) importantes estructuras históricas, como el antiguo cuartel romano, con más de treinta habitaciones decoradas con frescos en las paredes y suelos de mosaico, objeto de un proyecto específico de instalación en el interior de la estación”, detallaron las autoridades.
Ver esta publicación en Instagram
Las obras en el Metro de Roma contrastan con la situación del Subte en Buenos Aires. La expansión de la red existente se encuentra paralizada desde hace varios años: desde 2019 no queda ninguna estación en construcción. Las obras de la línea F todavía no fueron adjudicadas y aún no tienen una fecha cierta de inicio. A su vez, las líneas proyectadas desde hace casi un cuarto de siglo, como la I, son consideradas por las autoridades como innecesarias.
Más allá de Europa, la situación de Buenos Aires también se diferencia de otras ciudades en América Latina. Los sistemas de metro de Santiago, México, San Pablo o Bogotá tienen importantes inversiones en curso y proyectadas hacia el futuro.
En cuanto a otros medios guiados, la comparación también pone en desventaja a Buenos Aires. Río de Janeiro aprobó un proyecto para reemplazar corredores de metrobús por VLT, mientras que el Gobierno porteño promovió la idea de reemplazar al Premetro por una línea de colectivos, aunque luego desistió ante la impopularidad de la medida.
Por lo demás, la preservación del patrimonio histórico de la red también está en el ojo de la tormenta: tal como explicó este medio, el plan de refacción de estaciones recibe crecientes críticas por la falta de criterio unificado y la destrucción de valiosas piezas históricas de casi un siglo de antigüedad.
Cocoliche bajo tierra: cuestionan el criterio de restauración de estaciones del Subte


