El saldo negativo será, a partir de agosto, equivalente a tres boletos mínimos de colectivo de Área Metropolitana de Buenos Aires. Así, se actualizará automáticamente cada vez que suba la tarifa. También se ajustará de esa manera el precio de compra de una SUBE nueva, que pasará a ser de cinco boletos mínimos.

El saldo negativo de la tarjeta SUBE, que permite realizar viajes una vez que se agotó la carga que había realizado el usuario, pasará a treinta pesos a partir de la segunda semana de agosto.

Así lo informó el ministerio de Transporte en la resolución 114/2018, publicada este viernes en el Boletín Oficial, en la que dispone “un crédito de recarga instantánea para las tarjetas SUBE equivalente a tres veces el valor del boleto mínimo establecido para el Servicio de Transporte Público por Automotor de Pasajeros Urbano y Suburbano de Jurisdicción Nacional, cada vez que no cuente con saldo disponible para su utilización y acceso a la totalidad de los servicios de transporte público, a ser restituido con carácter prioritario en la próxima acreditación de fondos que realice el usuario tenedor de la tarjeta respectiva”.

Otro aspecto a resaltar de la medida tomada por la cartera que conduce Guillermo Dietrich es que, a partir de ahora, el saldo negativo de la SUBE se actualizará automáticamente ante cada aumento tarifario dado que quedó fijada en el equivalente a tres boletos mínimos de colectivo y no en un valor absoluto como es hasta ahora -de 20 pesos-.

En la misma línea también se dispuso que el precio de adquisición o de reposición de la SUBE será, a partir de agosto, el equivalente a cinco boletos mínimos de colectivo. A valores actuales, implica que la tarjeta tendrá un costo de 50 pesos frente a los 25 que vale ahora.

 

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