El gremio de los trabajadores de SBASE denuncia que el presidente de la empresa estatal dispuso la colocación de cámaras de seguridad en oficinas y comedor, entre otras instalaciones de la sede, "accionar prohibido por persecutorio, abusivo y violatorio al orden público laboral por afectar la privacidad".

La Asociación del Personal de Dirección de la empresa Subterráneos de Buenos Aires (APDESBA), gremio que nuclea a los trabajadores de SBASE, intimó al presidente de esa empresa, Juan Pablo Piccardo, a retirar inmediatamente las cámaras de seguridad colocadas por orden de los directivos de la compañía en instalaciones tales como “oficinas, comedor, patio, terraza con acceso únicamente del personal” de la sede de Agüero 48, por considerar tal conducta como abusiva e ilegal.

En una misiva dirigida a Piccardo, firmada por el secretario general de APDESBA, Eduardo Tignanelli, y el secretario general adjunto, Daniel Santos, destacaron que “se encuentra prohibido instalar cámaras en las oficinas de trabajo por implicar una forma de control para los trabajadores y generar un ilegal hostigamiento, acoso y mobbing laboral hacia el conjunto de los trabajadores que representamos”.

Los trabajadores destacaron el carácter “sorpresivo y abusivo” de la medida, tomada imprevistamente y señalaron que tal accionar resulta “persecutorio, abusivo y violatorio al orden público laboral por afectar la privacidad y dignidad de los trabajadores”.

No es la primera vez que las políticas de SBASE hacia su personal son objeto de controversia. En enero de 2013, en ocasión del cierre de la línea A, la gerencia de Legales de la empresa, a cargo del polémico abogado Juan Francisco Freire Aurich, intimó al ingeniero de SBASE Raúl Ávila a dejar de criticar la medida tomada por la empresa bajo amenaza de quitarle sus fueros sindicales, lo que fue rechazado en duros términos por el gremio.

En 2014, la empresa perdió un juicio contra el gremio, al considerar la justicia que SBASE se había inmiscuido indebidamente en un proceso de elección de autoridades sindicales. Ya en 2015, resultó un escándalo público el hecho de que la Gerencia Corporativa y Comercial, que conduce la mano derecha de Piccardo, Verónica López Quesada y su subordinada, Macarena Colombo, reclutaran fiscales y “voluntarios” para la campaña del PRO en horario laboral y utilizando direcciones de correo oficiales.

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