La constructora ya despidió a 80 personas y prevé despedir a otras 30 el próximo mes, mientras que al menos otras 40 fueron reasignadas a otras obras de Roggio. Aducen falta de pago por parte de Nación y Ciudad, además de trabas para importar fijaciones para los rieles a instalar.

La empresa Benito Roggio e Hijos suspendió la ejecución de obras de la extensión de la línea E por tiempo indeterminado. Fuentes de la empresa confirmaron a enelSubte.com que 30 personas fueron despedidas y otras 30 serán desvinculadas el próximo mes. Al menos otras 40 ya fueron reasignadas a otras obras de la constructora.

En tanto, otras 50 personas fueron despedidas de la obra de la cochera-taller Lacarra, que se está construyendo en el predio asignado al antiguo proyecto del Taller Central Mariano Acosta. Las cocheras son indispensables para que la extensión a Retiro pueda abrirse al público.

Según pudo saber este medio, Roggio reclama falta de pago por parte de los gobiernos nacional y local. Por un lado, demanda a la Ciudad el pago correspondiente a la obra de instalación de rieles, que SBASE comprometió en el primer semestre; por otra parte, reclama a Nación fondos por las obras civiles, tareas que ya fueron prácticamente finalizadas.

La empresa aduce trabas y falta de fondos para importar los clips Pandrol, un insumo fundamental que permite fijar los rieles a los durmientes biblock. Si bien los rieles ya están comprados, ante la falta de este material es imposible avanzar en su colocación.

La incapacidad de importar las fijaciones Pandrol sería una de las causas de la suspensión de las obras.

Cabe recordar que Roggio también está a cargo de la renovación de vías del tramo operativo de la línea E, en el marco de una licitación lanzada por SBASE en mayo de 2013, aunque esto constituye un contrato independiente.

Sin embargo aún no hubo acuerdo entre Nación y Ciudad para definir quién se hace cargo de las obras de potencia necesarias para que la extensión pueda comenzar a operar. No obstante SBASE ha demostrado recientemente voluntad por hacerse cargo de las mismas, no hubo avances concretos al respecto.

La obra de extensión de la línea E a Retiro era una de las obligaciones contractuales de Metrovías en tiempos de la concesión. Con la crisis económica de 2001, quedó a cargo del Estado Nacional, quien la licitó a Roggio en 2006. La controlante de Metrovías terminó entonces ejecutando la obra con fondos públicos.

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