Este jueves 2 de noviembre quedó inaugurada finalmente la línea 6 del Metro de Santiago. La puesta en marcha había sido anunciada para octubre, pero debió retrasarse ligeramente debido a que aún se estaban calibrando los sistemas de señalamiento y conducción de los flamantes trenes CAF AS 14, de conducción completamente automatizada.
La flamante traza fue habilitada al público general a las 16 horas, luego de que por la mañana se realizara el acto formal con presencia de altas autoridades del país trasandino, encabezadas por la presidenta Michelle Bachelet, la ministra de Transportes y Telecomunicaciones, Paola Tapia, el presidente del Metro, Rodrigo Azócar, y el Intendente de Santiago, Claudio Orrego, entre otros. Bachelet había propuesto la construcción de la línea en 2009, sobre el final de su primer mandato, y los trabajos comenzaron durante la gestión de su sucesor, Sebastián Piñera.
La inauguración de esta nueva línea, la primera en 11 años (la última en habilitarse fue la línea 4A, en 2006), fue vivida en la capital trasandina como un verdadero evento y fue muy bien recibida por los usuarios, que la esperaban desde hace tiempo. La empresa, de hecho, llegó a lanzar una tarjeta bip! (equivalente de la SUBE argentina) conmemorativa.
La línea une el oeste y el este de Santiago (de Cerrillos a Providencia) y cuenta con diez estaciones repartidas a lo largo de 15 kilómetros de extensión, que se recorren en aproximadamente 20 minutos. La mitad de sus estaciones ofrecen combinación con otros medios guiados: cuatro de ellas con otras líneas del metro: Franklin (línea 2), Ñuble (línea 5), Ñuñoa (línea 3, que se habilitará el próximo año) y Los Leones (línea 1). A estas se suma Lo Valledor, una estación intermodal que conecta al metro con una modernizada línea de ferrocarril suburbano (Metrotren Nos).
Además, la línea 6 cuenta con una traza que en buena parte es paralela a la línea 1, la más utilizada del Metro, y está destinada a aliviarla. El principio es que la línea 6 “ataja” a los pasajeros que desean ir al oriente de la ciudad (Providencia, Las Condes, Vitacura) antes de que éstos lleguen a la línea 1, ofreciéndoles una alternativa más expedita. Metro de Santiago estima que la reducción de la demanda de la línea 1 llegará hasta un 24%.
Sin embargo, esos no son los únicos objetivos: la línea también penetra en barrios que hasta ahora no contaban con conexión a la red del Metro, algunos de ellos en áreas postergadas de la ciudad.
El próximo año el Metro de Santiago tiene prevista la habilitación de la línea 3, que une el norte con el este de Santiago, pasando por el centro de la ciudad. Esa línea fue construida en simultáneo a la 6 y contará con los mismos trenes y características tecnológicas. Luego de eso, la empresa se abocará a la construcción de extensiones de la línea 3 (tres estaciones) y de la línea 2 (cuatro estaciones). Luego, hacia 2020, comenzará la construcción de la recientemente presentada línea 7. Con esto, Santiago tendría una red de 174 kilómetros de extensión para 2025.