De los 166 coches usados que el Gobierno de la Ciudad adquirió desde que tomó control del Subte, sólo funcionan 28. Malas compras empeoradas por la incapacidad administrativa de la SBASE de Piccardo.

La adquisición de material rodante para el Subte no pareciera ser el fuerte del Gobierno porteño. Desde que el macrismo asumió el control total de la red en 2013 se suscitaron cuestionables compras de trenes usados. Entre las compras y reformas de trenes usados para las líneas B, C y E se suman un total de 166 coches de los cuales hoy sólo se encuentran operativos unos 24, es decir seis formaciones. Del resto, algunos aguardan ser reformados, otros juntan polvo en el Taller de Clarín y algunos esperan ser ploteados con los colores del GCBA en el depósito de Clarín.

Línea B

En 2013 se compraron al Metro de Madrid unos 86 coches usados CAF 6000 que son incompatibles con la infraestructura de la línea en trocha, alimentación eléctrica, gálibo (altura y anchura), configuración de formaciones y disposición de asientos. Tienen 17 años de antigüedad, fueron pagados en efectivo, por adelantado y en euros, y se siguieron usando durante meses en la línea 9 del Metro de Madrid aún después de su compra.

Debido a la enorme cantidad de reformas y adaptaciones que se le deben hacer tanto a los coches como a la línea B, sólo están circulando –esporádicamente– cuatro formaciones de las 14 que se adquirieron. El resto descansa en el galpón que el GCBA le alquiló al Grupo Clarín por un millón y medio de dólares por año. Se calcula, además, que la adquisición de la flota CAF 6000 resultó más costosa que lo que hubiera resultado la compra de trenes nuevos.

No se contempla la flota CAF 5000, que también presenta inconvenientes, porque fue licitada antes de la transferencia del Subte al GCBA.

Línea C

En 2014 se compraron 30 coches de unos 35 años de antigüedad al Metro de Nagoya, Japón. Mientras ese país los vendió como chatarra, en Buenos Aires se tratan de poner en funcionamiento desde marzo, mes en el que arribaron al puerto y desde entonces aguardan ser puestos en servicio. Si bien la Ciudad aduce que los trenes aún siguen retenidos en la Aduana, lo cierto es que la mayoría de la flota está a libre disponibilidad para ser puesta en servicio, pero aún no circula ninguna formación.

Línea D

En 2014 se anunció la reforma de la mitad de los 96 coches Alstom que fueron fabricados cero kilómetro para el Subte porteño en 2001. Las modificaciones constan, entre otras cosas, de la colocación de equipos de aire acondicionado y una revisión general de todos los componentes electromecánicos de los trenes. Hoy, a un año de adjudicada la reforma, sólo circulan dos formaciones. La primera puesta en servicio, la formación B, tuvo que ser intervenida nuevamente por existir un fuerte ruido proveniente de los motores de los seis coches.

Línea E

A mediados de 2013, urgida ante la falta de material rodante, SBASE decidió darle continuidad a un cuestionado contrato de reforma de los trenes Siemens O&K, de 80 años de antigüedad, que inició Ricardo Jaime en el año 2006. A la par, se canceló la reforma de los GEE, pese a que son 30 años más jovenes, para mandarlos a desguace. Actualmente no circula ninguna formación reformada. Las únicas dos finalizadas fueron trasladadas a la línea A para suplir su faltante de material rodante pero sólo fueron utilizadas pocas semanas, demostraron varias fallas y no se encuentran en condiciones de marcha. Meses atrás fue puesta en servicio una tercera formación en la línea H. En tanto, no hay noticia alguna del resto de los trenes que forman parte de la licitación, los cuales iban a ser destinados a la línea E.

Cuando se le consultó a Juan Pablo Piccardo sobre por qué se eligió comprar trenes usados en lugar de nuevos, respondió que fue por un tema de tiempos de entrega. Sin embargo, en notoriamente menos tiempo se compraron y pusieron en servicio trenes nuevos para las líneas metropolitanas.

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