La flamante línea de la capital chilena fue calificada como un "éxito" por la prensa especializada y ya cumplió buena parte de los dos objetivos propuestos: sumar nuevos usuarios a la red y descomprimir la demanda de otras líneas, en particular de la 1, la más utilizada. Ponderan el impacto de la combinación con el tren suburbano.

La nueva línea 6 del Metro de Santiago, que fuera inaugurada a principios de este mes, fue calificada como un “éxito” por la revista española Vía Libre y diversos comentaristas.

En sus primeros cinco días de operación, la flamante línea transportó cerca de 300 mil pasajeros. Metro de Santiago estima que en un día hábil la demanda consolidada de la línea se ubicará en torno a los 138 mil pasajeros diarios promedio. Además la línea viene cumpliendo los objetivos propuestos: incorporar nuevos pasajeros a la red y descomprimir la demanda de otras líneas del sistema, en particular de la línea 1, la más demandada de la red.

Analizando el total de viajes de la red, la empresa ha detectado un promedio de 72.000 validaciones extra por día, lo que implica en lo inmediato que más usuarios se sumaron a la red. Una consecuencia natural si se tiene en cuenta que la línea 6 atraviesa barrios que no contaban con servicio de subterráneo hasta ahora, algunos de los cuales se hallan emplazados en zonas postergadas de la ciudad.

Estación Lo Valledor (Metrotren) permite combinar con la línea 6.

La entrada en servicio de la línea 6 ha permitido, en los primeros días de operación, reducir la carga de pasajeros de la línea 1 en un 3,5%, comparada con un viernes promedio del mes de octubre. Esto afectó particularmente a la Estación Central: los pasajeros que llegan a la capital chilena en el Metrotren (el renovado tren metropolitano que opera una división de la estatal EFE) pueden bajarse en la estación Lo Valledor, donde pueden abordar la línea 6 y llegar así más rápido al sector oriental de la ciudad (Providencia, Las Condes), donde se concentra la actividad económica, comercial y financiera. Se estima que una vez consolidada la demanda de la “6”, la reducción de demanda de la línea 1 llegará hasta un 24%. Otras líneas también redujeron su demanda: la línea 5 (un 2,8%) y la línea 2 (un 0,8%).

Al presidente de Metro de Santiago, Rodrigo Azócar, aseguró que esperarán unas cuatro semanas hasta que se estabilice la demanda para poder hacer una evaluación más profunda del impacto. El titular de la firma se mostró más que satisfecho: en declaraciones a CNN Chile, aseguró que “la recepción de la gente ha sido magnífica […] Cualquier esfuerzo que hayamos hecho vale la pena con tal de ver la cara de felicidad de las personas que estaban ahí”. En las redes sociales, los pasajeros vuelcan su satisfacción y abundan los elogios para la empresa estatal.

Desde el Ministerio de Transportes chileno aseguraron que estudian implementar cambios de recorridos de buses para favorecer los trasbordos entre el transporte automotor y el Metro. “Hemos detectado en estos primeros días la necesidad de realizar ciertos ajustes sobre la malla de buses, que permitan brindar una mejor conectividad e intermodalidad […] la necesidad es de reforzar y modificar ciertos servicios para realizar una mejor alimentación de la estación [Cerrillos, terminal suroeste de la línea]. Es algo en que ya estamos trabajando”, afirmó el subsecretario de la cartera, Carlos Melo.

Con la habilitación de la línea 6 el Metro de Santiago alcanzó una extensión de 118 kilómetros. La flamante traza cuenta con diez estaciones, cinco de las cuales permiten combinar con otros medios guiados: cuatro con otras líneas del Metro y una con el tren suburbano.

Para el próximo año está prevista la inauguración de la línea 3, que une el norte con el este de Santiago, pasando por el centro de la ciudad. Esa línea fue construida en simultáneo a la 6 y contará con los mismos trenes y características tecnológicas. Luego de eso, la empresa se abocará a la construcción de extensiones de la línea 3 hacia el noroeste (tres estaciones) y de la línea 2 hacia el sur (cuatro estaciones). Luego, hacia 2020, comenzará la construcción de la recientemente presentada línea 7. Con esto, Santiago tendría una red de 174 kilómetros de extensión para 2025.

Comentarios