Las formaciones descansarán allí hasta que la Secretaría de Transporte autorice su entrada eximiéndola de impuestos. Luego Metrovías los guardará en Lynch a la espera de que se realicen las adaptaciones técnicas necesarias para correr en la línea B.

Los coches CAF, comprados por Subterráneos de Buenos Aires para reforzar el servicio de la línea B a fin de inaugurar sus dos últimas estaciones, comenzarán un largo camino en territorio argentino antes de que puedan cumplir con su función.  Entre el viernes y el sábado se completó la descarga de las unidades desde el barco que las trajo de España al Dock Sud aunque, por ahora, tendrán como destino un depósito fiscal.  El propósito de guardarlos allí es doble: por un lado, se debería abonar a la compañía naviera por cada dia adicional que el barco permaneciera atracado en Buenos Aires.  Por otro lado, la Secretaría de Transporte debe autorizar su ingreso al país liberando su pago de impuestos aduaneros tal como se realiza con el material ferroviario comprado por el Estado nacional.

Una vez que este trámite finalice se los trasladará al taller Lynch del ferrocarril Urquiza, donde quedarán bajo custodia de Metrovías hasta tanto se los traslade en tandas de seis coches a proveedores locales que se encargarán de realizarles las adaptaciones técnicas para que puedan circular por la línea B.  De acuerdo a fuentes del sector, el objetivo es que los coches estén operativos para marzo, pero existen serias dudas de que esto pueda concretarse en esos términos.

Comentarios