Tironeos y propuestas en épocas electorales

A horas de los comicios locales, un análisis sobre las propuestas de los candidatos y la realidad del transporte porteño

Hace semanas que la Ciudad está inmersa en un tenso clima electoral. A esto se le suma el colapso indiscutible de los sistemas de transporte, entre ellos el Subte porteño, cuya prestación está en caída libre hace tiempo, pero que por alguna razón no paran de sonar decenas de faraónicas promesas para su salvación.

La realidad está al límite de lo absurdo: el Subte es propiedad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, concesionado a una empresa que responde al Estado Nacional, donde la propietaria de la red, Subterráneos de Buenos Aires, Sociedad del Estado (SBASE), no tiene injerencia alguna, salvo en las obras de extensión y ampliación.

Es decir, la Ciudad Autónoma invierte millones de pesos por año en obras que deberán ser autorizadas por una entidad nacional, y administradas por una concesionaria que la propietaria de la red y su gobierno no eligieron ni pueden controlar. Algo similar ocurre con todos los transportes de jurisdicción local.

Hace semanas que los principales candidatos a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires prometen revertir esta situación, derogando la famosa ‘Ley Cafiero’, que establece, entre otros temas, la ‘dependencia’ del transporte del Estado Nacional.

Sin embargo, cabe destacar que esta ley pudo haber sido derogada por los propios legisladores y funcionarios que gobiernan hace ya 10 años de autonomía porteña, y que hasta hoy, jamás hubo intento alguno de proceder con lo que hoy prometen que harán a muy corto plazo.

Un claro ejemplo de esta controversia se vio reflejada en la reciente inauguración de la Línea H: la línea no puede prestar servicio, pese a estar totalmente finalizada, por conflictos electorales de gobiernos distintos, por problemas de injerencia jurisdiccional; la Secretaría de Transportes de la Nación decidió no autorizar el funcionamiento de las flamantes obras adjudicando que a las mismas “les faltan pruebas eléctricas y señaléticas”.

En declaraciones a este medio, un trabajador del área eléctrica de la línea H, en la que se desempeña hace ya varios años, comentó: “Es cierto que nos han pedido acelerar los tiempos para llegar al 25 de mayo, pero las pruebas (eléctricas y de señales) ya fueron realizadas en tiempo y forma”.

A esta situación se sumó, en los últimos días, la intención del gobierno nacional de enviar al Congreso un proyecto de ley que planea crear dos empresas estatales con participación privada de los mismos concesionarios actuales para controlar de una manera uniforme todos los transportes del Área Metropolitana. Esto parecería entrar en tensión con la intención de los candidatos locales a Jefe de Gobierno de tomar el control de los transportes de la Ciudad, ya que si la ley es aprobada, estará aún más lejos el sueño de muchos políticos de controlar el transporte subterráneo, entre otros.

Las propuestas de los principales candidatos hacen hincapié en temas relevantes, como los que se indican a continuación:

– Aumento de frecuencias en subtes y colectivos (Mauricio Macri)
– Construcción de subtes a una velocidad de 10km por año (Jorge Telerman)
– Traspaso del transporte a la Ciudad (Daniel Filmus)
– Cancelación de contrato a Metrovías S.A. (Patricia Walsh)

Tanto el tema de las frecuencias como la cancelación del contrato a la actual concesionaria del servicio, son situaciones ajenas a la Ciudad precisamente por los problemas de jurisdicción ya citados.

Respecto a la construcción de 10km de subte por año, los candidatos han respondido en entrevistas y debates televisivos que se utilizará el sistema de “tunelera” como la que está operando en las obras del Arroyo Maldonado.
Hemos contactado a especialistas en la materia, quienes nos han confirmado que la “tunelera” utilizada en dichas obras no es de las dimensiones necesarias para la construcción de túneles de transporte subterráneo.

El titular del bloque de legisladores porteños del oficialista Frente para la Victoria, Diego Kravetz, acusó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de “utilizar vagones prestados para la inauguración de la línea justo en tiempos electorales”, haciendo alusión a los coches de 1930 Siemens Orenstein & Koppel transferidos de la Línea C a la Línea H.
Cabe destacar que el material rodante de toda la red de subtes es propiedad de la empresa Subterráneos de Buenos Aires, Sociedad del Estado, dependiente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Asimismo, también es potestad de la Ciudad entregar en concesión la línea H y las demás líneas que esta construya con sus recursos.

De esta forma, el Ministro de Obras Públicas de la Ciudad, Juan Pablo Schiavi, afirmó que “la línea H será entregada en concesión a la empresa Metrovías S.A. sólo por tres años”. Sin embargo, la Ley 670 de Subtes en su artículo 3º establece que la operación de las nuevas líneas F, G, H e I podrán quedar a cargo del Estado local o entregadas a Concesión privada mediante Licitación Pública, algo que no ocurrió.

Mientras los pasajeros continúan viajando “como ganado”, los problemas de infraestructura e higiene y seguridad afectan a la red, y desfilan promesas y propuestas, sólo resta esperar otros cuatro años más para ver cómo resulta lo que mañana se votará.

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