Los subterráneos ya no serán solo porteños. El ministro de Planificación, Julio De Vido, confirmó el compromiso oficial con el proyecto de Subte en Córdoba.

El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, anticipó que “en pocos días” el gobierno nacional lanzará “con toda la fuerza y el entusiasmo, el subterráneo para la ciudad de Córdoba” a nivel oficial. De Vido anticipó el próximo lanzamiento durante un acto en el que se anunciaron obras por 415 millones de pesos para la autovía Río Cuarto-Córdoba. El ministro caracterizó al proyecto que busca dotar a la capital mediterránea de una red de subterráneos como “una obra muy importante para la Argentina”.

El indendente Giacomino ya había adelantado, al inaugurar el período de sesiones del legislativo municipal, que durante su gestión comenzarían las obras del subterráneo en la ciudad. Hace poco más de un mes, tras una reunión en la Casa Rosada, aseguró que la presidenta Cristina Fernández ya había comprometido su apoyo. Los planos prevén, como informara enelSubte.com días atrás, dos ramales de un total de 15,8 kilómetros y 17 estaciones. La construcción demandaría para el total al menos nueve años de obras y una inversión de por lo menos US$ 700 millones.

La iniciativa es impulsada por el consorcio Metro Córdoba, que integran Iecsa SA –vinculada al holding de los Macri–, la italiana Ghella SPA y la francesa Alstom Transport. Esta última es, junto con Siemens, la mayor empresa europea dedicada a la actividad ferroviaria. Proveyó la flota de coches más moderna con que cuentan los subterráneos de Buenos Aires –de su gama Metropolis, que opera en la línea D– y es la socia principal del consorcio Veloxia, adjudicatario de las obras del tren de alta velocidad entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

Por tratarse de un proyecto presentado por iniciativa privada no se sigue el tradicional proceso de licitación, sino que se trata de un sistema por el cual el Estado contrata la entrega “llave en mano” de las líneas con la provisión necesaria de infraestructura de vía, señalamiento y material rodante. Una vez adjudicadas las obras, sólo restará verlas en marcha –y, más tarde, progresivamente inauguradas– para que años de iniciativas frustradas culminen en una solución de transporte para la segunda ciudad del país.

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