Los Delegados anunciaron esta tarde desde el Hotel Bauen un paro total del servicio para este miércoles.

El primer paro del año fue el 17 de mayo. En ese entonces los trabajadores se encontraban inmersos en una disputa salarial con Metrovías, quienes tuvieron, además, un gran enfrentamiento con los dirigentes de la UTA, el gremio que los nuclea.

En esta oportunidad, la situación parece ser un poco distinta a aquella que enelSubte.com intentó explicar en la nota del día en que los transportes alternativos y las calles de Buenos Aires colapsaron por completo.

“Hicimos lo imposible para no caer en las provocaciones de la compañía pero no nos dejaron otra alternativa que iniciar una medida de autodefensa ante el quiebre de la paz social en la empresa”, sostuvo Roberto Pianelli durante una conferencia de prensa que tuvo lugar esta tarde en la sede del Hotel Bauen, en Callao 350.

Ocurre que en esta oportunidad los Delegados dicen no reclamar por aumento de salarios, sino por mejoras en el mantenimiento del servicio.

La disputa entre Metrovías -quien asegura que la inversión de mantenimiento es adecuada- y los trabajadores, llegó a un punto fuerte.

La empresa, a través del Ministerio de Trabajo, lleva a cabo una embestida sobre los principales Delegados del subterráneo. Néstor Segovia fue expulsado del gremio, y sin sus fueros pudo ser despedido de sus funciones.

Asimismo, la empresa procedió, además, a suspender a otros trabajadores, como parte de la ofensiva ante las denuncias de los trabajadores en reclamo de mantenimiento.

Pianelli subrayó que la empresa “empezó a romper la paz social” con los trabajadores con una campaña agresiva en la que suspendió a 30 compañeros, se mandaron telegramas de despido y sanción a Segovia y a quienes colaboraron en la difusión del programa CQC, donde se demostraba el mal funcionamiento de una formación en la línea C.

También señaló que Metrovías realizó una campaña de difusión sobre sabotajes, abrió causas penales y militarizó los lugares de trabajo, llegando a colocar en los talleres unas 60 cámaras enfocando a los trabajadores. Además, prohibió las reuniones y asambleas en los lugares y horas de trabajo y lo intimó a que se les descontaría del salario las horas en que se reunieran.

La situación desenlazó en el anuncio de otro paro de actividades desde las 00:00 del próximo miércoles 26 de septiembre.

Si bien el paro será por 24 horas, no se descartan otras medidas de fuerza.

El conflicto entre los trabajadores y Metrovías es de largo tiempo, y es difícil de entender. Lo único claro hasta el momento es que, lamentablemente para el usuario, todo apunta a que el conflicto recién comienza.

 

Nuevo volante de los trabajadores, próximo a ser pegado en trenes y estaciones:

 

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