Cerca de las 7 de la mañana, un hombre se arrojó a las vías en la estación Callao de la línea D de subte, sentido a Congreso de Tucumán, para reclamar la reincorporación a Metrovías, de donde fue despedido hace cuatro meses.

Cerca de las 7 de la mañana, un hombre se arrojó a las vías en la estación Callao de la línea D de subte, sentido a Congreso de Tucumán, para reclamar la reincorporación a Metrovías, de donde fue despedido hace cuatro meses.
 
“Yo soy consciente de lo que estoy pasando y pido disculpas al público pero no me queda otra. Te juro que no me queda otra”, afirmó Ariel Frías, quien cumplía el rol de auxiliar de estación hasta que lo echaron, según la empresa, por haber robado cerca de 36 mil pesos.
 
Sin embargo, el hombre que vestía con una campera de Metrovías, aseguraba una y otra vez que no era un delincuente y contó que el “no tenía contacto con dinero”.
 
En diálogo con el canal de noticias C5N, Frías aseguró: “Yo me voy a mantener en mi postura, no me voy a mover de acá hasta que venga alguien y me dé una solución a mi problema. Vengo reclamando hace cuatro meses y no me escuchan. No me queda otra que hacer esto”.
 
Sin embargo, minutos después, cuando llegó la primera formación que no pudo avanzar y ante los reclamaros de los pasajeros, el trabajador decidió abandonar las vías para que el servicio pueda funcionar normalmente ante la amenaza de volver a las vías en caso de no encontrar una repuesta.
 

 

 

 

 

Comentarios