Tal como publicó hace unos días enelSubte.com, continúa el desguace de Subterráneos de Buenos Aires de sus capacidades profesionales. Las obras de la línea H, las únicas que el GCBA está realizando en la red, pasaron al Ministerio de Desarrollo Urbano. ¿Cuál es la función de SBASE para el gobierno de Macri?

 En el pasado mes de marzo el decreto 101/13 firmado por la vicejefa de Gobierno María Eugenia Vidal, en ausencia de Macri, traspasó la empresa Subterráneos de Buenos Aires al área de la Jefatura de Gabinete, quitándole el manejo de la compañía al Ministerio de Desarrollo Urbano. Lo que parecía ser un simple cambio en el organigrama del GCBA resuelto a zanjar una de las tantas rivalidades internas del PRO comenzó a demostrar ribetes más comprometedores para el futuro del Subte.

Tal como señaló enelSubte.com el artículo 5° de dicho decreto, de confusa redacción, deja a las obras de SBASE actualmente en ejecución bajo la tutela del Ministerio de Desarrollo Urbano, pese a que la empresa ya no depende más de esa repartición. Según consta en el mismo documento las obras del Nodo Obelisco y de la línea H quedarán en manos del ministerio que maneja el Arquitecto Daniel Chaín. Sin embargo ambas obras no atraviesan precisamente por su mejor momento. Como señaló este medio las obras del Nodo Obelisco se encuentran suspendidas hasta nuevo aviso por las obras del Metrobus Nueve de Julio.

En la línea H el panorama no es tampoco demasiado alentador: de las seis estaciones que están en obra (Sáenz y Pompeya en el sur y Córdoba, Santa Fe, Las Heras y Plaza Francia en el norte) sólo en tres se trabaja a buen ritmo. Sáenz y Nueva Pompeya están sufriendo enormes contratiempos producto de la pobre calidad de los suelos del área donde están emplazadas, donde la cercanía al Riachuelo impone duras condiciones a la obra. En el norte Plaza Francia se encuentra demorada luego de la caducidad de la medida cautelar que frenaba su construcción, motivada por la destrucción de la barranca de la Plaza Intendente Alvear. Pese a que la justicia permitió a SBASE continuar con las obras, la empresa delegó en la Legislatura la ubicación final de la estación, alimentando el debate sobre los proyectos en danza y ensayando excusas para no cumplimentar el trazado establecido por la ley N° 317.

La Gerencia de Ingeniería de Subterráneos de Buenos Aires, una dependencia de la compañía de la que participan más de más de 30 profesionales altamente capacitados que trabajan en proyectos y obras de la compañía estatal, no pasará a la órbita del Ministerio de Desarrollo Urbano. En lo que constituye una muestra del vaciamiento del que es víctima SBASE, Chaín prescindirá de estos equipos y se verá obligado a subcontratar y tercerizar las labores desempeñadas por los técnicos de la empresa. De esta manera las consultoras, que siempre han pugnado por participar en el negocio, obtendrán su tajada a costas de desguazar la compañía estatal.

Cabe preguntarse qué sucederá luego de la inauguración de las extensiones de las líneas A y B, obras que se hallan prácticamente finalizadas en un 100%. Más allá de las obras cuyo manejo asumirá el MDU (las citadas línea H y Nodo Obelisco) no se vislumbra el inicio de nuevos proyectos. El qué pasará con la Gerencia de Ingeniería es por ahora un misterio. De los cuatro frentes de obra que hasta hace poco atendía SBASE, no quedará ni uno solo en manos de la compañía.

La política de tercerización ha llegado a lugares insospechados. Con este veradero desguace SBASE pierde una de sus funciones fundamentales: la planificación y ejecución de obras. La concentración de esfuerzos de la compañía en cuestiones que hasta hace poco no le eran propias ha quedado de manifiesto al comenzar a realizar tareas que hasta no hace tanto le correspondían a la concesionaria Metrovías: trabajos de pintura en estaciones, limpieza de coches y reparación de filtraciones, todas ellas tareas encomendadas a terceras empresas. El abandono de su rol en las obras de ampliación de la red parecen confinar a la empresa estatal a ser un simple agente de control de la concesión.

Comentarios