La estación San José de la línea E presenta un estado de desidia desde hace unos meses. En pocas semanas surgieron intensas filtraciones en algunos sectores. Metrovías comenzó las reparaciones, pero aún no se ven avances notorios.

San José no es una de las estaciones más utilizadas de la red de subtes. Por ejemplo, pocas de las personas que toman la línea E todos los días saben que se compone de dos andenes separados que encierran a la vieja estación original, clausurada cuando se cambió la terminal de la línea E de Constitución a Bolívar en 1966.

Por eso, también fueron pocos los usuarios que pudieron ser testigos diarios de como, en pocas semanas, uno de sus pasillos comenzó a deteriorarse. Una filtración causada por caños de agua surgió sobre la escalera fija que baja al andén a Bolívar. El agua fue formando un hilo cada vez más considerable, y cae por las paredes, pero además se escurrió por toda la estructura de hormigón que data de 1940, haciendo que muchos azulejos se caigan. La pintura de techos y paredes también se descascaró. En la actualidad el sector presenta fuertes olores de humedad y agua estancada.

La canaleta que corre dentro de la pared y lleva el agua a otra que está al costado de la escalera no alcanzó a contener la cantidad de líquido que caía, y el piso se inundó en el descanso.

En los andenes simples de la estación, se observaron también filtraciones sobre la catenaria (cable de cobre que conduce los 1500 volts necesarios para mover los coches) en varios tramos de la bóveda.  La oscura pintura gris plomo, aplicada por la concesionaria no logró disimular el problema. Además, es frecuente la acumulación de agua entre los rieles afectando a sus fijaciones y al hormigón de la solera de la estación. Otros desbordes de agua inundan el andén.

Metrovías comenzó los trabajos de reparación. Hasta ahora, fue picado el revoque de techos y paredes hasta la estructura de acero que arma el hormigón, y se colocó nuevo cemento provisorio.

 

por Agustín Ilutovich

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