El lunes debutaron los trenes eléctricos entre Constitución y Quilmes, con buena respuesta del público. Sin embargo, hubo críticas de los pasajeros por la reducción de servicios y el aumento del pasaje del colectivo Constitución - La Plata, además de la caótica combinación en Quilmes.

La puesta en marcha del ansiado servicio eléctrico Plaza Constitución – Quilmes se hizo realidad el pasado lunes. Tal como se esperaba, el inicio de las operaciones recibió una calurosa bienvenida por parte de los habitantes de la zona sur del Gran Buenos Aires, que esperaban desde hace varias décadas la concreción de esta obra.

Los excelentes tiempos de viaje ofrecidos por los trenes eléctricos hicieron olvidar rápidamente los más de cinco meses que ese ramal de la línea Roca estuvo sin servicio. No obstante, hubo críticas de algunos usuarios, que no apuntaron tanto al servicio de tren en sí sino a su implementación y a la coordinación con los colectivos que continúan reemplazando el tren para las estaciones ubicadas al sur de Quilmes.

Carteles improvisados para informar la combinación con los colectivos.
Carteles improvisados para informar la combinación con los colectivos.

Uno de los aspectos cuestionados por los pasajeros fue la escasa difusión oficial que se le dio a los horarios: pese a que los servicios estaban diagramados desde hace ya tiempo, recién fueron subidos a la página de la Operadora Ferroviaria del Estado entrada la tarde del lunes, cuando el tren llevaba varias horas en funcionamiento. También hubo algunas quejas porque en días hábiles el último tren sale de Plaza Constitución a las 21:03.

La estación Quilmes provisoria, ahora devenida en cabecera del servicio y estación de combinación para continuar viaje hacia La Plata e intermedias, fue criticada por su estrechez, lo que dificulta la evacuación de los pasajeros al llegar el tren, como pudo verificar en el lugar enelSubte.com. Asimismo, los usuarios mostraron enojo por la falta de techo y sombra en el lugar, cuya falta se hace sentir gracias a las altas temperaturas. Con cierta desilusión, otros comprobaron que los trenes no se detienen en la estación Sarandí, donde si bien se está trabajando, aún no se terminó el montaje de las plataformas provisorias.

Dificultosa evacuación del andén provisorio.
Dificultosa evacuación del andén provisorio en Quilmes.

Sin embargo, la mayor parte de las quejas se centraron en el servicio de colectivos: a la poca claridad de información para combinación en los andenes provisorios de Quilmes –donde personal ferroviario añadió unos improvisados carteles– se sumó la desaparición de muchos servicios directos que salían desde Plaza Constitución, obligando a los pasajeros a transbordar.

El único que se mantuvo fue el directo a La Plata por autopista, que pasó de salir cada siete minutos a hacerlo cada 30 minutos, y cuyo boleto aumentó de $2,85 a $16 –equiparándose al valor del viejo tren diferencial– con paradas en City Bell y Villa Elisa. Este servicio opera únicamente de 5 a 10 y de 16 a 21 con una frecuencia de 30 minutos.

Comentarios