Se inició hoy el proceso de recambio de los tanques de la estación de servicio Shell ubicada en la esquina de Lima e Independencia. De acuerdo con la petrolera, las labores no guardan relación con las tareas de saneamiento ambiental en el área.

Se iniciaron esta tarde tareas de remoción de los tanques de combustible de la estación de servicio Shell ubicada en Av. Independencia esquina Lima. El tráfico en el área permanece reducido mientras se encaran las tareas de excavación y extracción de los depósitos de la estación de servicio que filtró, hace años, combustible a los túneles de la estación Independencia de la línea E e impregnaron de hidrocarburos las paredes de los pasillos de combinación entre las líneas C y E. La petrolera procedió a realizar una remodelación del establecimiento, circunstancia que habría aprovechado para remover los depósitos subterráneos. De acuerdo con la empresa, el recambio de tanques se realiza con cierta periodicidad, contemplándose una vida útil máxima de 30 años. Las instalaciones subterráneas de la estación ya habían sido renovadas con anterioridad en 1990, informó Shell en comunicación con este medio.

Según informaron fuentes de la concesionaria Metrovías no se recibieron instrucciones de cerrar la estación ni de interrumpir el servicio ya que las obras no implicarían ningún riesgo para los pasajeros, aunque se percibe un persistente olor a nafta en la zona.

En 1979 un operario del Subte resultó herido al producirse una explosión cuando encendió la luz en un cuarto de servicio de la estación Independencia de la línea E. Al constatarse mediante pericias una considerable contaminación por hidrocarburos en los suelos entre los 14 y los 20 metros de profundidad se procedió a la extracción de los líquidos combustibles mediante una bomba extractora y al cierre del pasillo que comunicaba a las líneas E y C a nivel de andén, que había sido inaugurado en 1966 con la extensión de la línea hasta Bolívar. La escalera de acceso al pasadizo fue encerrada entre cuatro paredes por Metrovías, mientras que en la línea C se colocaron portones metálicos que vedan el acceso al pasillo. No obstante esto no impide que hasta el día de hoy pueda percibirse un fuerte olor a nafta (sobre todo en el andén a Retiro de la línea C) que da cuenta de la magnitud del desastre.

Tras años de una extensa batalla judicial la empresa anglo-holandesa presentó en 2007 un programa de remediación ambiental del área realizando tareas de extracción de los vapores de hidrocarburos (mediante el método Soil Vapor Extraction, SVE), que comenzaron en 2012 y realizando el bombeo y tratamiento del agua subterránea contaminada. Asimismo la empresa se mostró dispuesta a aplicar una tercera tecnología consistente en inyección de aire a presión para acelerar procesos de biodegradación. Según hizo saber la compañía, las técnicas aplicadas responden a las prácticas más modernas en lo referente a reparación ambiental.

Shell detalla información sobre la estación Independencia

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