A raíz de la Gripe A el Gobierno redujo los subsidios al transporte, principalmente a Metrovías, para desviar los fondos al Ministerio de Salud. Juan Pablo Schiavi, flamante Secretario de Transporte, anunció una posible alza en las tarifas; el Gobierno rechazó la medida.

En medio de la epidemia de Gripe A que afecta al país, el Gobierno Nacional decidió tomar medidas para frenar la expansión de la enfermedad.  Juan Luis Manzur, nuevo ministro de Salud de la Nación que reemplaza a Graciela Ocaña tras su renuncia el 29 de junio pasado, decretó la emergencia sanitaria a nivel nacional.  Esta medida extraordinaria faculta al Poder Ejecutivo a reasignar recursos presupuestarios hacia el combate contra la Gripe A.

En ese sentido, dos ministerios ya sufrieron recortes presupuestarios: Producción y Planificación.  En el primero, se recortaron los fondos para subsidiar a la industria agrícolo-ganadera, mientras que en segundo los recortes pasaron por los subsidios al transporte público.

Juan Pablo Schiavi, nuevo Secretario de Transporte en lugar del cuestionado Ricardo Jaime,  deberá entregar a las autoridades sanitarias 300 millones de pesos destinados originalmente a subsidiar a las empresas ferroviarias.  De ese total, 84 millones estaban asignados directamente para Metrovías.  Además, la empresa tendrá que resignar su parte de los 70 millones para la UGOFE, unión de las tres concesionarias y el Estado Nacional para la operación de los Ferrocarriles San Martín, Roca y Belgrano Sur tras la rescisión del contrato a Metropolitano.

Ante estas circunstancias, Schiavi advirtió que es muy probable que se produzcan aumentos en las tarifas de los servicios de transporte público.  Estos incrementos se producirían no sólo en el marco de la emergencia sanitaria, sino también de una reestructuración del area de Transportes en general, y de los subsidios en particular.

Mientras tanto, la medidas de prevención contra la Gripe A en el subte continúan en el debate.  Esta semana, el Cuerpo de Delegados de los trabajadores del subterráneo escindidos de la UTA difundió un comunicado en donde indica que existe “malestar porque, a pesar de la emergencia sanitaria, opinamos que la concesionaria Metrovías no está realizando los máximos esfuerzos en prevención, lo que aumenta el riesgo de contraer la enfermedad a miles de empleados y millones de pasajeros”.  Asi, los trabajadores consideran que deben adoptarse de inmediato medidas tales como desinfección adicional de cabinas de conducción y coches, distribución de alcohol en gel, reducir al máximo las aglomeraciones en pasillos y boleterías y provisión de barbijos de filtrado total a los empleados.

Sin embargo, este medio pudo constatar que se instalaron dispensadores de alcohol en gel en varias boleterías de la red -Palermo de la línea D, por ejemplo-, además de que los conductores y guardas de líneas como la A y la E usaban barbijos y guantes de látex para cumplir sus funciones.  También se observaron afiches informativos en carteleras y en el sistema SubTV acerca de la enfermedad.

Respecto al cierre de lugares públicos, no existe definición oficial acerca del Subte.  Carlos de la Vega, titular de la Cámara Argentina de Comercio, dijo al diario La Nación que, si bien en México no se cerró el sistema por considerarlo un servicio básico, si eso ocurriera en la Capital los ingresos de Metrovías caerían aproximadamente ocho millones de pesos por semana.

 

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