La estación Colegiales fue reinaugurada el pasado miércoles. Sin embargo, las obras de reforma todavía no han concluido y los obreros continúan trabajando mientras los pasajeros aguardan su tren. Falta de señalización y quejas de los usuarios.

El pasado miércoles 17, la estación Colegiales de la línea Mitre (que sirve a los ramales Mitre y José León Suárez) fue reabierta tras una larga espera de más de un año en el que las obras de reforma se iniciaron, se pararon y volvieron a ejecutar a una velocidad bastante menor.

El anuncio, promocionado por Trenes Argentinos y anticipado por medios afines al oficialismo, fue bien recibido por el público, ya cansado de utilizar el maltrecho andén provisorio ubicado algunos metros al sur de la estación propiamente dicha. Pero grande fue la sorpresa de los primeros usuarios, que pudieron ver que las nuevas estructuras aún no estaban terminadas y que los obreros seguían trabajando en distintas áreas, mezclados con los pasajeros.

Accesos inconclusos, sin pasamanos y apenas demarcados: un riesgo latente.
Accesos inconclusos, sin pasamanos y apenas demarcados: un riesgo latente.

enelSubte.com se acercó el pasado sábado al mediodía a la estación y pudo comprobar in situ el estado de las obras: falta de terminaciones tan elementales como pasamanos y pintura en rejas y paredes, accesos inconclusos con señalización escasa o nula que indique el riesgo para los pasajeros, presencia de andamios en zona de pasajeros y cables atravesando la plataforma, mientras un grupo de obreros montaba los paneles de los techos de los refugios mientras los pasajeros esperaban debajo su correspondiente tren.

Marina, vecina de Colegiales y habitual usuaria de la estación, dijo a este medio: “Es una vergüenza, tuvieron un montón de tiempo cerrada la estación y ahora la abren sin terminar nada. Hubieran esperado a que estuviera todo listo, porque esto así es un peligro“. Otro usuario, identificado como Esteban, valoró que la estación haya sido remozada, pero cuestionó los tiempos de ejecución de la obra: “Tuvieron todo parado un montón de tiempo y ahora la abren a las apuradas con todo por la mitad”, afirmó.

El caso de Colegiales no es el único en que una estación es abierta sin haberse finalizado las obras. Situaciones similares se dieron en Miguelete —que estuvo dos semanas sin luz debido a que la obra no estaba terminada—, Ministro Carranza, donde las obras no han terminado a cuatro meses de su apresurada reapertura, Ciudadela y Ramos Mejía, inauguradas hace tres meses y con sus techos aún incompletos, y Querandí, donde lo único terminado es la plataforma propiamente dicha y el resto de las tareas ni siquiera han comenzado a ejecutarse.

Obreros trabajan en la colocación de los paneles de los techos haciendo uso de herramientas eléctricas, mientras los pasajeros aguardan en el andén.
Obreros trabajan en la colocación de los paneles de los techos haciendo uso de herramientas eléctricas, mientras los pasajeros aguardan en el andén.
Acopio de materiales y herramientas de trabajo en la zona de tránsito de pasajeros. Obsérvense la falta de terminaciones de pintura y accesos.
Acopio de materiales y herramientas de trabajo en la zona de tránsito de pasajeros. Obsérvense la falta de terminaciones de pintura y accesos.

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