ADIF proyecta lanzar en 2019 una batería de obras para mejorar la infraestructura del ramal Temperley - Haedo de la línea Roca: renovarán el señalamiento, vías y aparatos de vías en dos tramos y reconstruirán todas las estaciones intermedias. La traza encierra un enorme potencial, pero es uno de los ramales ferroviarios más postergados del conurbano.

Uno de los ramales ferroviarios más postergados -y estratégicos- del conurbano podría cambiar sustancialmente su aspecto de prosperar un programa de obras impulsado por Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF).

De acuerdo con un documento de esa empresa estatal, que preside el ing. Guillermo Fiad, en 2019 serían licitadas una serie de obras que mejorarían numerosos aspectos de la infraestructura de ese ramal, lo que incluye desde el señalamiento hasta las vías y los aparatos de vía, pasando por las estaciones.

Entre las obras pautadas se encuentran la renovación integral de la vía doble en los tramos Temperley – Hospital Español y Tablada – Haedo (incluyendo la colocación de nuevos aparatos de vía en ambos sectores) y la modernización del señalamiento mecánico ya que la línea quedó excluida de la colocación de equipos de ATS. Otra de las tareas previstas es la renovación del paso a nivel de la avenida Crovara, en La Matanza.

Un tren del Temperley – Haedo, en cercanías del Mercado Central.

Uno de los cambios más drásticos será en las estaciones: se proyecta remozar y reconstruir las paradas Hospital Español, Santa Catalina, Juan XXIII, Kilómetro 34, Intendente Pedro P. Turner, Agustín de Elía, Tablada, San Justo e Ingeniero Brian. Tal como recordaba este medio en un reciente informe, la mayoría de esas paradas carecen de los más básicos elementos y no son mucho más que un terraplén sin pavimentar y un pequeño techo. No cuentan con señalética y ninguna de ellas tiene boleterías operativas.

Actualmente se está trabajando en la colocación de un cerramiento perimetral a lo largo de las vías para mejorar la seguridad operativa y prevenir la posibilidad de intrusiones en la traza. En algunos sectores puntuales -especialmente en el tramo que va poco más allá de Juan XXIII hasta el cruce del Río Matanza- la vía atraviesa barrios precarios densamente poblados, que en los últimos años han ido socavando parte del terraplén. Fue precisamente allí donde, el mes pasado, una formación acabó incendiada en el marco de un piquete, lo que derivó en la suspensión de los servicios durante varios días.

Cabe recordar que por el ramal corren servicios de pasajeros de baja frecuencia (10 trenes por día por sentido, de acuerdo con el último diagrama vigente), además de varios trenes cargueros y traslados de material rodante entre las líneas San Martín, Sarmiento y Roca.

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