Si bien ya existen penalidades en este sentido, un proyecto de ley del legislador Daniel Lipovetzky (PRO) propone multas de hasta $3.000 o condena a trabajo público a quienes vandalicen edificios públicos, monumentos históricos, templos religiosos, coches y estaciones del Subte. La problemática del grafiti, cuestión a atender.

El diputado Daniel Lipovetzky (PRO) ingresó en la Legislatura Porteña un proyecto de ley que impone multas de entre 200 y 3.000 pesos o condenas a realizar trabajos de utilidad pública entre uno y 15 días a quienes dañen o arruinen con pintadas bienes privados, recintos públicos, monumentos históricos, estaciones de la red de subtes y trenes de las seis líneas y el Premetro.

Si bien la iniciativa es amplia y contempla la protección de “bienes de propiedad pública o privada”, adquiere particular importancia en el ámbito subterráneo donde (según consta en los fundamentos del proyecto) más del 70% de las formaciones se hallan cubiertas por grafitis “con símbolos, dibujos, formas, letras, y en algunas ni siquiera puede verse a través de las ventanillas”.

El proyecto, que será sometido a consideración del legislativo local, también protege a las estaciones de la red. Muchas de ellas han sido declaradas Monumento Histórico Nacional, lo que no las ha salvado de ataques vandálicos. Este mismo medio informaba en abril pasado -en una nota que tuvo amplia repercusión mediática- el ataque a la estación Diagonal Norte en un día sábado por parte de un grupo de graffiteros.

Adicionalmente, el legislador aclaró que el proyecto no pretende atacar ninguna modalidad artística en particular, señalando que “lo que se pretende es proteger y resguardar los edificios o lugares públicos los cuales en algunos casos han sido declarados monumentos históricos”.

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