Un proyecto presentado por la legisladora Adriana Montes busca que haya respuesta rápida ante desmayos, casos de baja presión y ataques de pánico que sufren los pasajeros. Cada línea tendrá un médico y un auxiliar de enfermería.

Estar en el subte, en hora pico, atorado contra una puerta por la gran cantidad de pasajeros o apretujado en cualquier otro sector del vagón produce, en muchos casos, sensaciones de ahogo, pánico y hasta desmayos. Ante esta situación, la Legislatura porteña ya tiene en su poder un proyecto de ley que busca instalar salas de primeros auxilios en las estaciones de subterráneo con más confluencia de usuarios para asistir a las víctimas de estos malestares. La iniciativa, presentada por la legisladora Adriana Montes (Bases para la Unión), pretende “evitar complicaciones físicas y psicológicas, ayudar a la recuperación y asegurar el traslado rápido de los accidentados a un centro asistencial”, según se plantea en los fundamentos del texto.

Las salas de urgencias deberán contar con equipos médicos de acuerdo con las normas vigentes y personal profesional a cargo de un médico y un auxiliar de enfermería por turnos, mientras se preste el servicio de trenes. Además, estarán conectados con la radio del SAME ante casos de mayor gravedad. La atención, en todos los casos, será brindada de forma gratuita.

“En los últimos tiempos creció la población que sufre ataques de pánico y desmayos por la gran cantidad de movimiento que hay en el lugar. Los ataques de pánico se dan cuando en un ambiente con mucha gente, calor y tensión, la persona se siente oprimida y la situación lo termina desbordando. Le baja la presión y le falta el oxígeno, por eso debe ser atendida de inmediato”, argumentó Montes. Por día hábil, unas 900 mil personas utilizan las seis líneas de subte y Premetro.

El proyecto está en la comisión de Obras y Servicios Públicos, y si bien tiene consenso de otros bloques, puede llevar tiempo su tratamiento porque también tiene que pasar por las comisiones de Salud y Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria. 

por La Razón

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