En Santiago proponen la construcción de 154 km. de metro en un plazo de 15 años, a 10 km. por año, con una inversión estimada de 15.000 millones de dólares. La materialización de este plan dotaría a Santiago de una red de 303 km. y 211 estaciones. A su vez, buscan construir tranvías y trenes ligeros en el interior.

La preocupación por solucionar los problemas de transporte y movilidad está a la orden del día en prácticamente toda América Latina. En Chile, donde recientemente el Metro de Santiago se ha posicionado como el segundo más extenso de la región, tan sólo detrás del Metro de la Ciudad de México, nuevas propuestas surgen para continuar extendiendo la red. Los proyectos, sin embargo, no se circunscriben a la capital, sino que se extienden a las grandes ciudades del interior.

Metro de Santiago

La propuesta que desarrolló el equipo que trabaja con el precandidato presidencial Ricardo Lagos contempla la construcción de 154 nuevos kilómetros de metro en un plazo de 15 años. El ritmo de construcción sería cercano a los 10 kilómetros por año, con una inversión estimada de 15.000 millones de dólares. La materialización de este plan dotaría a Santiago de una red de 303 km. y 211 estaciones. El programa cuenta con algunas similitudes al estudio que tiempo atrás elaboraron la Universidad Diego Portales y la Cámara Chilena de la Construcción.

Pruebas de tracción en la línea 6 del Metro de Santiago.
Pruebas de tracción en la nueva línea 6 del Metro de Santiago.

Las nuevas líneas propuestas por Lagos son diez. La 7 (Maipú – Vitacura), un trazado que probablemente sea lanzado por el gobierno de Bachelet en el próximo año, la línea 8 (bajo la avenida Santa Rosa, donde hoy hay un BRT), la línea 9 (circunvalar), la línea 10 (bajo el eje de la avenida La Florida), la línea 11 (Peñalolén – Vitacura), la línea 12 (Renca – Pudahuel), la línea 13 (aprovechando parte de una traza ferroviaria), la línea 14 (que sería un ramal de la 9), la línea 15 (que permitiría llegar al aeropuerto), y la línea 16, que conectaría a la línea 3 (actualmente en construcción) con la Estación Central de ferrocarriles.

La iniciativa no acaba ahí: también se propone extender las actuales trazas. La línea 2 sería extendida por el sur hasta San Bernardo, la línea 3 hacia el oeste (Quilicura), la línea 4A hacia el oeste, aprovechando una reserva de traza planificada hace años, y ampliar las líneas 5 y 6 para que converjan con la línea de ferrocarril a Melipilla.

Tranvías

La propuesta de Lagos incluye la construcción de varias líneas de tranvía: cuatro en el interior de Chile (en las ciudades de Arica, Iquique, Antofagasta y La Serena-Coquimbo) y otras cuatro en Santiago, complementando las extensiones de metro. En este último caso, se construirían líneas en Las Condes, Maipú, Puente Alto y Vitacura.

Metro ligero

Se proponen tres redes de metro ligero en grandes ciudades del interior chileno: Viña del Mar, Valparaíso (entre ambas ciudades reúnen aproximadamente un millón de habitantes) y Concepción (un millón de habitantes).

Trenes urbanos e interurbanos

Formación Alstom Civia del servicio Rancagua Express.
Formación Alstom XTrapolis del servicio Rancagua Express.

En lo relativo a servicios ferroviarios se proponen nuevos servicios en Copiapó, Temuco, San Antonio y Puerto Montt. En el caso de los trenes urbanos (de cercanía, tal como figura en la propuesta), se buscan crear servicios en Villa Alemana (Valparaíso), otro que una Talca y San Javier por vías actualmente existentes, otro en Concepción (Coronel – Lota) y Puerto Montt (Alerce – La Unión).

Lagos aspira a transformarse en candidato presidencial del actual oficialismo chileno en las elecciones presidenciales de 2018. Durante su primer mandato (2000 – 2006) desarrolló significativos proyectos de infraestructura, entre los que se cuentan la extensión de las líneas 2 y 5 del Metro de Santiago, la construcción de la línea 4 y el inicio de las obras de la línea 4A. Además, durante su gestión se implementaron las primeras fases del cuestionado programa Transantiago, el símil BRT de la capital chilena. Al respecto, el expresidente dijo recientemente que aspira a reducir el papel que los buses juegan en el transporte de Santiago: “Los buses deben ser más pequeños, con rutas más flexibles, y deben operar como alimentadores del metro y los tranvías”, aseguró.

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