Como en cada tormenta, el Subte debió restringir sus servicios. Una muestra más de la falta de inversión de la red.

 El fuerte temporal que azotó la Ciudad este miércoles por la noche provocó inconvenientes en el servicio del subterráneo y del Premetro.  Al igual que cada vez que llueve la línea H debió ser interrumpida durante poco más de una hora por ingreso de agua a las vías.  Resulta paradójico que esto ocurra en la línea más nueva de la red, lo que daría cuenta o bien de errores en la construcción de los desagües o de saturación de los conductos de la red pluvial en la que desagotan.

Una situación similar se vivió en la línea D, aunque no llegó al extremo de interrumpir el servicio.  Una filtración, de las tantas que hay en el Subte, inundó uno de los andenes de la estación Scalabrini Ortiz por lo que los trenes no se detenían allí.  En cuanto a la línea A, una baja de tensión dejó fuera de servicio las señales del tramo nuevo por lo que los trenes circulaban entre Plaza de Mayo y Primera Junta.  

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