La diputada por el Partido Socialista Auténtico, Virginia González Gass, presentó este miércoles un proyecto de ley mediante el cual, por única vez, se les entregará un subsidio a los locatarios de los inmuebles damnificados por la ampliación de la Línea H de Subte.

A los efectos de extender la línea H de subterráneos hasta el barrio de Pompeya, el Gobierno de la Ciudad deberá expropiar ciertas viviendas y locales comerciales, lo que había suscitado una controversia con los vecinos por los importes de los subsidios, tal como publicara adnciudad.com oportunamente (ver nota).

Ante la situación generada la diputada Virginia González Gass, del Partido Socialista Auténtico, presentó un proyecto para que por única vez se le entregue un subsidio a los locatarios de los inmuebles afectos por la ampliación de la línea H.

La iniciativa propone que para determinar el monto del subsidio se conforme una comisión de evaluación compuesta por un representante del Poder Ejecutivo, un representante del Banco Ciudad y dos beneficiarios del subsidio. La misma analizará la situación de cada inquilino en un plazo no mayor a 45 días para establecer la cantidad de dinero que recibirá cada uno. El resarcimiento no podrá ser cedido y, una vez recibido, los comerciantes deberán renunciar a tomar cualquier acción legal contra el Gobierno de la Ciudad.

Según expresó Gonzalez Gass “es una manera de reconocerle a los comerciantes tantos años de trabajo y la pérdida de clientes en sus negocios” y agregó que “muchos de ellos hace más de 30 años que tienen su negocio y van a tener que comenzar de nuevo”.

Claudio D´Amore Falco, integrante de la “Comisión de Comerciantes Inquilinos Expropiados por la Ley 3.948” (aprobada por la Legislatura porteña) y comerciante de la Avenida Sáenz aseguró que “el diálogo con el Gobierno de la Ciudad es una calesita y no hemos logrado acuerdo porque no hay voluntad política”.

Además, denunció que “desde Subterráneos de Buenos Aires ofrecieron un resarcimiento en dólares a los propietarios para recomponer la baja y una ridícula tasación ofrecida a los propietarios de los locales, quienes con ese dinero no podrán comprar ni siquiera un departamento de un ambiente” y agregó que “esta situación ha llevado a una tensa relación entre propietarios e inquilinos, ya que se ha convertido en un sálvese quien pueda por miedo a que se caiga cualquier tipo de negociación”.

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