La directora del Observatorio de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Nación, María José Lubertino, cuestiona la falta de respuesta de las autoridades locales ante la problemática de la accesibilidad e insta a la Ciudad a realizar obras.

El resultado del monitoreo de accesibilidad en el subte, que realizamos con el Observatorio de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Nación dejó un dato contundente y, a su vez, alarmante: solo 32 de las 83 estaciones son accesibles para personas con discapacidad.

A pocos meses de presentar el informe con el resultado de nuestra inspección ocular, las obras no se realizan y ningún funcionario de la gestión del PRO se hace eco de esta estadística preocupante que necesita respuesta inmediata para lograr un subte más inclusivo y accesible para todos/as.

Sin embargo, hace unas semanas se conoció el cambio de señalética en una gran cantidad de estaciones, obra que requiere de un gasto millonario y que pone de manifiesto una vez más las intenciones de la administración macrista: obras de impacto visual y de cosmética electoral de cara a las elecciones de 2015.

Por ello, a modo de ejemplo les contamos algo de cómo fue nuestro monitoreo por las distintas estaciones de subte, que determinaron un problema que visibiliza la discriminación que reciben a diario las personas con discapacidad en el transporte público.

El monitoreo 

Nuestro recorrido comenzó por la estación Castro Barros de la Línea A. Acompañados por personas con discapacidad y representantes de distintas ONGs pudimos constatar que el ascensor sólo permite descender al andén del subte que se dirige hacia la estacón Primera Junta. Si alguien necesita ir para el lado de Plaza de Mayo tendrá que buscar otra estación que posea ascensor, la cual no está debidamente identificada.

También pudimos verificar que el ascensor carece de un sistema de intercomunicación con la boletería a nivel de la superficie, de manera que la persona con discapacidad no puede verificar si la falta de funcionamiento del mismo se debe a una interrupción pasajera, ligada a un obstáculo removible o si se debe a una falla técnica que requiere la intervención del servicio de mantenimiento de ascensores.

En la misma estación pudo comprobarse la falta de cumplimiento de la Ley nacional número 24.308 y su similar de la CABA número 899: el quiosco de diarios ubicado en ese andén no está concesionado a una persona con discapacidad.

El recorrido continuó en la estación Puán, en la cual pudo efectuarse el trasbordo para continuar el viaje a la estación Plaza Miserere. A partir de allí, se efectuó combinación con la línea H y la línea B. En el recorrido de seis estaciones correspondientes a tres líneas nos encontramos con dos ascensores que no funcionaban, uno de los cuales no estaba señalizado como fuera de servicio.

El recorrido se efectuó en compañía de personal de la empresa Metrovías S. A. que facilitó la actividad. Se acordó con el mismo seguir trabajando para contar a la brevedad con un sistema más amplio de información para personas con movilidad reducida (no necesariamente con discapacidad) que sea preciso y “on line”. Igualmente se acordó efectuar un seguimiento de las adaptaciones necesarias para personas con discapacidad no motriz con la finalidad de lograr un tránsito seguro al subte para personas ciegas, sordas o con alguna reducción sensorial importante.

SBASE tiene que tomar un compromiso en tiempo y forma para terminar con todas las reformas. Metrovías debe informar todos los días el correcto funcionamiento de escalares, ascensores e instalar un sistema de información de voz y sistema Braille para los no videntes en todas las estaciones.

Más resultados de los diferentes  recorridos

Ascensores:

Solo tienen ascensores habilitados las estaciones Plaza de Mayo, Perú, Congreso, Loria, Plaza Miserere, Castro Barros, Acoyte, Primera Junta, Puán, Carabobo, Flores y San Pedrito de la línea A, Uruguay, Callao, Tronador, Los Incas, Echeverría y Rosas de la línea B, y las estaciones Caseros, Inclán, Humberto I, Venezuela, Once, Corrientes, Parque Patricios y Hospitales de la línea H. El resto de las estaciones de Subte no son accesibles para las personas con discapacidad.

Sistema de anuncio de estaciones por audio en formaciones (SAE):

En las líneas A, C y D hay un sistema de anuncio automatizado del nombre de las estaciones que permitió mejorar la información, en especial para las personas no-videntes. El resto de las líneas no posee.

Sistema Braille en estaciones:

Solo las estaciones de la Linea H, San Pedrito y Flores de la A, Los Incas, Tronador, Echeverría y Rosas de la B cuentan con señalética en sistema Braille para facilitar la orientación de las personas no-videntes. El resto no posee.

Como precandidata a Jefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires propongo hacer 2,5 kilómetros de subte por año y hacer las modificaciones necesarias para que las estaciones y los andenes sean accesibles para todas las personas con discapacidad.

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