La llegada de los coches chinos promete modificar el panorama en cuanto a material rodante se refiere. Subterráneos de Buenos Aires estudia varias opciones para ponerlos en servicio lo antes posible en medio de una exigencia cada vez mayor por un mejor servicio.

Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado estudia varios planes para reasignar el material rodante entre las distintas líneas de la red.  Luego de varias semanas de rumores que circularon por las redes sociales y foros especializados, la oficina de prensa de la compañía estatal confirmó a enelSubte.com que se estudian dos alternativas para poner en servicio prontamente a los 45 coches adquiridos por el Gobierno nacional a la Shanghai Alstom Transport Corporation (SATCo).  Estas unidades fueron originalmente previstas para reemplazar a los coches La Brugeoise de la línea A, que en diciembre del año próximo cumplirán 100 años de servicio, pero razones técnicas impiden utilizarlos allí por el momento: operan a 1500 VCC (la línea A lo hace con 1100 VCC) y no son compatibles con el sistema de señales vigente en la primera línea de la Ciudad.

Por un lado, se buscará que los trenes chinos (9 formaciones de cinco unidades cada una) comiencen su vida útil en la línea D.  La principal razón es la gran similitud técnica que guardan con los coches Alstom que ya circulan allí desde 2001, por lo que se podría ahorrar un tiempo considerable en lo que a capacitación de personal de conducción y de talleres respecta  Además se lograría un mejor control de la regularidad del tráfico de la línea al contar con unidades con tiempos de aceleración y frenado prácticamente idénticos entre sí.  De ser asignados los coches chinos a la D, esta entregaría a cambio las formaciones Fiat Materfer que aún posee en inventario para que se incorporen a la flota de la línea A.  De esta manera, la centenaria línea contaría con suficiente cantidad de material rodante como para asegurar una frecuencia razonable hasta la nueva cabecera San Pedrito.

Por otro lado, se estudia que los coches SATCo circulen por la línea C (Retiro – Constitución) reemplazando total o parcialomente a las unidades Nagoya.  A diferencia de la primera, esta alternativa plantea algunos inconvenientes de peso:

  • La cantidad de formaciones chinas no es suficiente como para asegurar el servicio de la línea C con una frecuencia inferior a los 4 minutos en hora pico.  Hoy el servicio se asegura, en los horarios de mayor carga de pasajeros, con 11 de las 13 formaciones Nagoya disponibles y la frecuencia deja mucho que desear.  
  • La transferencia de una parte o de la totalidad de la flota Nagoya a la línea D, para la que fueron originalmente adquiridos a fines de los 90, permitiría liberar trenes Fiat para la línea A.  Sin embargo, los Nagoya cuentan con un sistema de recuperación y devolución a catenaria de la energía generada por los motores en la fase de frenado que causa sobrecargas en la línea aérea: cuando circulaban en la línea D, varios trenes Fiat y Alstom terminaron en Polvorín con componentes eléctricos quemados.  Además se perderían los beneficios que importa contar con una flota homogénea en una misma línea.

No obstante, esta opción también reportaría algunos beneficios:

  • Si los Nagoya y los chinos permanecieran en su totalidad en la línea C, la mayor disponibilidad de material rodante permitiría apartar algunos Nagoya para efectuarles una muy necesaria Reparación General
  • No sería necesario instalarles a los coches chinos, al menos no inmediatamente, las computadoras del sistema de señales ATP operativo en las líneas B, D y E (y con algunas funciones desactivadas en la línea A).  Esta operación debe ser realizada por Metrovías, que cuenta con la licencia de Alstom para hacerlo, pero la concesionaria se muestra reticente ante la particular situación financiera que atraviesa.  En cambio, los trenes chinos vienen de fábrica con el tradicional sistema de paratrenes al piso, utilizado hoy únicamente en la C y reemplazado en el resto de la red excepto en la línea A, que utiliza una versión con paratren al techo para la que los coches chinos no están preparados.  

Estas opciones deben contemplarse dentro de un plan general de SBASE que incluye también la fabricación de coches nuevos en el país y la adquisición de unidades usadas (se informa por separado).  Así se buscará retirar de servicio a los coches La Brugeoise de la línea A para el verano del año próximo, cuando cumplirán 100 años de servicio, y resguardarlos en el taller Polvorín.  El también centenario establecimiento, cuyas actividades serán transferidas al Taller Central “Mariano Acosta” en construcción después de la estación Plaza de los Virreyes, será convertido en un “Museo del Subte” donde se alojará no sólo la actual flota de la A sino también unidades de otras líneas además de los coches de la Asociación Amigos del Tranvía-

 

 

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