Una formación de la línea E fue vandalizada el sábado en la estación Varela. Los grafiteros ironizan sobre las tareas de limpieza que asumen para evitar la vía judicial. Dos trabajadoras fueron internadas por el "fuerte olor" del producto utilizado para quitar grafitis.

A pesar de que en los últimos meses se endurecieron las medidas contra los grafiteros, de que las detenciones por parte de la Policía Metropolitana se han convertido en moneda corriente y que Subterráneos de Buenos Aires difunde ampliamente las tareas de limpieza realizadas por los vándalos para resarcir los daños causados, los ataques a las formaciones continúan realizándose con sorprendente frecuencia.

Según pudo saber este medio, en la noche del pasado sábado una formación CAF – GEE de la línea E -en concreto, la dupla UM-UR 22- fue pintada por un grupo de grafiteros en la estación Varela.  Dicha estación había sido señalada oportunamente en un informe especial publicado por este medio como una de las más vulnerables a los ataques vandálicos.

La situación también se repite en la línea C, donde las formaciones desgrafitadas son vueltas a pintar con aerosol a los pocos días.

[quote_box_left]”Fácil viene, fácil se va” titulan fotografías compartidas en Flickr. Un comentario en la misma imagen intenta hacer un balance: “Valió la pena”. Ante tales expresiones cabe cuestionarse la efectividad de las medidas adoptadas.[/quote_box_left]

Los acuerdos extrajudiciales alcanzados por SBASE con los vándalos parecen no surtir el efecto deseado. A través de sus perfiles en las redes sociales varios jóvenes ironizan sobre las tareas de limpieza: “Fácil viene, fácil se va” titulan fotografías compartidas en Flickr donde se observa la limpieza terminada. Un comentario en la misma imagen intenta hacer un balance: “Valió la pena”.

Ante tales expresiones cabe cuestionarse la efectividad de las medidas adoptadas.

TRABAJADORAS INTERNADAS

Fuentes sindicales confirmaron a este medio que al menos dos trabajadoras de sexo femenino fueron hospitalizadas tras tener contacto con los “fuertes olores emanados” por el producto antigrafiti aplicado en esta oportunidad en la estación Moreno de la línea C.

Una de las mujeres ya está en su casa, mientras que la otra, más afectada y que estaba internada en el Hospital Argerich fue derivada al Hospital Británico.

No es la primera vez que el producto usado para remover grafitis es puesto en tela de juicio.  Meses atrás provocó protestas por parte de usuarios y trabajadores pero ante los cuestionamientos SBASE aseguró que se trata de un producto de origen natural y no tóxico.

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