La interna sindical llegó a un nivel impensado: dos delegados se enfrentaron a golpes en un taller y como consecuencia del episodio se paralizó el servicio en la línea E y en el Premetro.

Ayer, entre las 15.30 y las 17:30 aproximadamente, se suspendió el servicio del subte E y el premetro luego de que delegados que se oponen a la cúpula sindical de la Unión de Traviarios Automotor (UTA) resolvieran en asamblea la medida de fuerza.

Según afirmó el delegado Matías Cisneros el conflicto -que ya lleva varios meses- entre la UTA y los delegados que cuestionan a la dirigencia se profundizó luego de que un trabajador de la empresa “fuera golpeado por una patota” del bloque que lidera Roberto Fernández.

Cisneros afirmó que el último hecho se suma a una larga lista de amenazas y agresiones que estarían sufriendo los delegados que no están de acuerdo con la política de la UTA.  
 
“Tenemos compañeros de todas las líneas que fueron amenazados, golpeados, hasta secuestrados por patotas de la cúpula que siguen cobrando el sueldo con total impunidad. La empresa (Metrovías) avala estos hechos ya que no muestra los videos que tienen con estos delitos”.
 
Cisneros había anticipado que el cese de servicio sería “sólo por un par de horas”, pero que en el caso de volver a sufrir algún hecho de violencia por parte de la cúpula sindical “volverían a definir una nueva medida de fuerza”.

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