Marina Spuches, usuaria frecuente del Subte, comenta una brusca interrupción del servicio ocurrida en la línea A el pasado viernes 12.

A pesar de haber sido premiada como la mejor empresa de transporte del país, Metrovías no puede evitar las constantes suspensiones del servicio público a su cargo. En este caso se comunicó con enelSubte.com Marina Spuches, usuaria de la línea A de subterráneos, para expresar su indignación por una interrupción del servicio ocurrida el pasado viernes 12 alrededor de las 18:30 horas. A pesar de que los pasajeros debieron caminar sobre las vías, los grandes medios no se hicieron eco de la noticia.

Sucedió que una formación de coches Le Brugeoise que circulaba con destino Primera Junta se quedó varada a metros de la estación Acoyte sin que mediara ningún aviso previo. Los viajantes se vieron entonces obligados a descender en medio del desorden "ya que ningún miembro de la empresa se acercó a darnos explicaciones precisas o a ayudar a las personas mayores o discapacitadas a bajar de los vagones", relata Marina. Mientras caminaban hacia el andén alguien solicitó que apuraran el paso porque el tren arrancaría en cualquier momento, poniendo en peligro la seguridad de los pasajeros.

Para esta usuaria, que relató su experiencia escribiendo a contacto@enelsubte.com, lo relevante no fue preguntarse si la advertencia la dio alguien perteneciente a la empresa sino demostrar que en situaciones conflictivas la confusión y el peligro siempre resultan en caos. Marina se hace preguntas en voz alta: "¿Qué servicio estamos pagando? ¿Qué servicio nos brinda una empresa tan poco seria, que hace a sus pasajeros caminar en la oscuridad, a tientas, sin ninguna indicación?". Agrega que nadie recibió una disculpa y menos la devolución del importe del boleto, que a muchos ni siquiera llevó a destino.

"Entiendo que la causa del episodio es la falta de mantenimiento y reposición de los vehículos, ya que el estado deplorable de los mismos es de dominio público, pero a pesar de esto pareciera no interesarle a esta empresa su mejora para brindarnos un servicio digno. ¿Qué espera esta Metrovías para hacer lo que se debe? ¿Una tragedia? Está claro que no estamos muy lejos de eso sino, lamentablemente, cada vez más cerca". Desgraciadamente, Marina da en el clavo.

El déficit crónico de mantenimiento del material rodante del Subte abre las puertas, como el coche de la foto, a que pueda ocurrir cualquier desastre bajo tierra de un momento a otro. Las vidas de más de un millón de personas por día recorren túneles con filtraciones y goteras en formaciones con ruedas planchadas, puertas sin enclavamiento, motores de tracción fuera de funcionamiento y demás falencias graves. En este contexto, poco suman premios como el de la revista Fortuna.

 

 

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