Ya son casi 30 mil las firmas que buscan cambiarle el nombre a Malabia por Osvaldo Pugliese. La línea B no descansa: en los últimos 40 años cambiaron el nombre de 6 estaciones.

Tras casi 78 años desde la inauguración de su primer tramo el 17 de octubre de 1930, la línea B sufrió una serie de cambios en los nombres de sus estaciones. En 40 años se le modificaron los nombres a 6 estaciones.

La actual estación Carlos Gardel era antes llamada Agüero. Angel Gallardo vino en reemplazo de Río de Janeiro y las estaciones Tronador y Los Incas fueron cambiadas en sus nombres apenas 2 años después de ser inauguradas en 2003. A ambas se les agregó el barrio a la cual pertenecen quedando como Tronador – Villa Ortuzar y Los Incas – Parque Chas.

También se le cambió recientemente el nombre a la aún no inaugurada -actualmente en construcción- estación Villa Urquiza, en el corazón del barrio de Villa Urquiza y justo debajo de la estación Villa Urquiza del Ferrocarril Mitre.

Tras una disputa entre historiadores, la Legislatura porteña aprobó días atrás el cambio a Juan Manuel de Rosas, nombre que llevará la cabecera definitiva de la línea que actualmente une Leandro N. Alem con Los Incas – Parque Chas.

Malabia, estación actualmente en disputa, anteriormente se llamó Canning. Este nombre aún puede ser visto en los antiguos azulejos hoy tapados por pintura o carteles que Metrovías colocó al inicio de su gestión.

Sin embargo, todo apunta a que dicha estación sea nuevamente alterada en su nombre para pasar a llamarse, quizá, Osvaldo Pugliese.

Hace tiempo una agrupación vecinal convoca abiertamente a juntar firmas para lograr que el proyecto de cambio de nombre prospere para dicha estación. La web www.estacionpugliese.com.ar -cuyo fondo luce una foto de propiedad de este medio- se encuentra activa desde fines del año pasado, aunque tomó relevancia en el día de ayer cuando el proyecto de la Señora Lydia Pugliese llegó a manos del propio Jefe de Gobierno de la Ciudad el Ingeniero Mauricio Macri, quien enviará en los próximos días a la Legislatura el cambio de nombre.

Macri reivindicó la necesidad de que la Ciudad de Buenos Aires “se ponga a la vanguardia del fenómeno que se está dando hoy con el tango en el mundo”. “Nuestra música despierta pasión en las culturas más diversas”, así que “tenemos que convertir a la ciudad en una gran Meca”. También propuso que alguna de las salas de teatro porteñas sea designada oficialmente como “Teatro del Tango”.

En el caso de que el proyecto que ya lleva casi 30 mil firmas sea aprobado por la Legislatura, la red sumará una estación más a la larga lista de las que han sufrido cambios en sus nombres en los casi 100 años de historia de los subtes porteños.

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