La SBASE de los 10 kilómetros por año cuenta en su directorio con un gran conocido de Macri desconocido en la materia. enelSubte.com indagó sobre su trayectoria. Irene de Castro y su relación con la empresa.

El pasado 20 de diciembre se dio a conocer la conformación del nuevo directorio de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE), la empresa del Estado porteño que operó la red hasta 1993 y desde entonces se limita a planificar y desarrollar sus obras de extensión. Como presidente fue nombrado el ingeniero Jorge Alberto Irigoin, acompañado por los directores Pedro Antonio Vallejo, Roberto Gabriel Rivero y Alberto Ernesto Insúa. Como se ve, la renovación fue total y no permaneció nadie del antiguo directorio encabezado por el CPN Rubén Edgardo Kutner.

Subterráneos de Buenos Aires es, como se dijo, la encargada de las obras de extensión de la red. No es sólo eso sino también titular de la infraestructura y el material rodante actualmente utilizados por la empresa Metrovías, así como operadora natural en caso de caducidad del contrato de concesión. Por la importancia que Macri dio a la cuestión de la red de subterráneos durante la campaña y el papel de piedra angular que tiene SBASE en la materia, se especulaba con la designación de un directorio de alto perfil.

Se barajó seriamente la posibilidad de que la presidencia de la empresa fuera a manos de Roberto Agosta, titular del Departamento Transporte de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, o de alguno de sus allegados. Pero no. Fiel a un estilo que ya empieza a delinear, el jefe de Gobierno optó por designar a alguien de su más absoluta confianza. A pesar de que no era conocido en el ambiente del Subte y no tenía experiencia previa, Jorge Irigoin fue directo a ocupar su sillón en Agüero 48. ¿Quién es Jorge Irigoin?

Estudió Ingeniería Civil en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), obteniendo según testimonios uno de los mejores promedios. Su primer trabajo fue en 1977 en una empresa estadounidense dedicada a la construcción de radares. Siguió dedicándose a la alta tecnología al ingresar al poco tiempo en Siemens en el área de ingeniería nuclear. Trabajó en la firma por cerca de 20 años, llegando al directorio de Siemens Argentina. En 1989 cursó el Master in Business Administration (MBA) en el IAE, dependiente de la Universidad Austral. En 1994 se fue a Singapur y más tarde a Münich, siempre dentro de la empresa alemana. En 1997 volvió a la Argentina, desvinculado de Siemens.

Entonces fue cuando conoció a la familia Macri. Franco, padre de Mauricio, lo invitó a formar parte del directorio del holding familiar, SOCMA. Pasó primero por Sevel y luego por el Correo Argentino, del que fue vicepresidente y director ejecutivo. Defensor del no pago del cánon al Estado –la empresa alegaba incumplimiento de su parte–, ejerció en la privatizada hasta irse a NahuelSat en 2001. Cuando estaba dejando la empresa por desaveniencias con el resto del directorio, la controlante de OCA lo convocó para el cargo de CEO por su experiencia en el negocio postal. A mediados de 2006, en medio de una fuerte crisis financiera, abandonó la dirección ejecutiva de esta última.

En el interín el flamante titular de SBASE fue procesado –luego se le dictó falta de mérito– por presuntos manejos financieros de SOCMA con el Correo Argentino, a partir de una denuncia impulsada ante la Oficina Anticorrupción por un grupo de diputados entre los que se contaba la actual ministra de Defensa Nilda Garré. Con estos antecedentes en la actividad privada y su afición por el yachting llega al directorio de la empresa estatal de subterráneos. La confianza del jefe del PRO la tiene, como la tienen otros funcionarios provenientes de SOCMA. Ahora tiene la responsabilidad de ejercer con idoneidad su nuevo cargo.

Como desafíos para su administración se plantean la promesa de 27 kilómetros de subtes en 4 años, la finalización de la línea H, el comienzo de la construcción de la postergada línea F y el control de la concesionaria. Alejandro Franco fue despedido del viejo directorio de SBASE cuando denunció irregularidades de Metrovías. Irene López de Castro, macrista, avaló a Metrovías y permaneció allí. Incluso, aunque no figura en el nuevo directorio, López de Castro sigue afirmando pertenecer a la empresa en línea con el fuerte rumor que anticipara enelSubte.com días atrás, antes de que se terminara de definir la nueva composición de Subterráneos de Buenos Aires.

A propósito, ¿cuál será la actitud de los nuevos conductores de la red de subterráneos para con la privatizada con la que conviven? ¿Podrá cumplirse la promesa de campaña o volverá a demorarse un lustro para inaugurar 5 estaciones? Lo dirán los cuatro años que tienen por delante.

Comentarios