El Gobierno siguió sosteniendo al sector; había prometido ahorrar $ 600 millones por año.

Transcurrió algo más de un mes y nada cambió. O, en rigor, sí: los usuarios pagan más por el mismo servicio. Desde el primer minuto del año, el transporte urbano ya goza de un nuevo cuadro tarifario -más caro, por cierto- que fue presentado por el Gobierno como una manera de empezar a bajar los millonarios subsidios que reciben los transportistas.

Pero ya pasó el primer mes y no hubo ninguna modificación ni en los montos de los subsidios ni en la forma de calcularlos, y lo único que parece haber cambiado es la recomposición de la rentabilidad de las empresas prestadoras de los servicios.

Había sido el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, el que se había encargado de señalar que el aumento de los boletos implicaría un ahorro de 600 millones de pesos en el año. Pero, por ahora, esa meta parece lejana.

En enero, el Sistema Integrado del Transporte (Sitrans) -un fondo desde el que se subsidia a colectivos, trenes y camiones- repartió 327 millones de pesos. Si la comparación se hace con diciembre -cuando los subsidios llegaron a 322 millones-, el aumento de la erogación de enero fue del 1%. Si la comparación, en cambio, es contra enero del año pasado, el incremento es del 307%. Entonces, desde la Secretaría de Transportes se distribuyeron 80,5 millones de pesos, frente a los 327 millones que partieron desde los despachos de Ricardo Jaime un año después.

Más allá de los números, que surgen de la Unidad de Control de Fideicomisos Financieros (Ucofin), cuatro transportistas confiaron que no se habían percibido cambios en los subsidios de enero. Los cuatro transportistas casi rogaron no ser mencionados. “En realidad -se sinceró uno de ellos-, nunca creímos que se iban a bajar los subsidios, ya que todas las negociaciones que tuvimos con el Gobierno apuntaban a mejorar la ecuación de los empresarios. Es decir, si aumentan el boleto y bajan los subsidios en esa proporción, el problema de financiamiento que tenemos sería el mismo.”

Un director de otra compañía de servicios públicos dijo que los subsidios de enero no habían tenido cambios, mientras que un empresario de colectivos confirmó que el régimen de subsidios está intacto.

Los trenes primero

Desde la llegada de 2008, la tarifa mínima de los colectivos que en alguna parte de su recorrido tocan la Capital Federal (las líneas que se numeran del uno al 200 y que dependen de la jurisdicción nacional) pasaron de 75 a 90 centavos, mientras que la segunda sección pasó a un peso. Esos aumentos también se aplicaron a trenes y subterráneos. En cuanto a los ferrocarriles, los incrementos fueron de entre el 10 y el 30%, mientras que el boleto único de subte pasó de 0,70 a 0,90 pesos.

Los más beneficiados durante el primer mes del año fueron los trenes. La mano de Jaime los “bendijo” esta vez con subsidios por 89 millones de pesos, lo que constituye todo un récord. Desde que los ferrocarriles empezaron a recibir subsidios a la tarifa -en junio de 2002, cuando el entonces presidente Eduardo Duhalde decretó la emergencia del transporte- los ferrocarriles recibieron 1349 millones por este concepto. Sin embargo, nunca antes habían embolsado tanto dinero en un solo mes. Por caso, en diciembre, el monto de subsidios fue de 38,4 millones de pesos, y el período en que más dinero se les depositó fue noviembre de 2006, con 46,8 millones de pesos. Ambos lapsos, muy por debajo de los 89 millones del mes pasado.

Algo similar ocurrió con el Siscota, otro sistema que rige desde 2004 y que se nutre del impuesto al gasoil. El fondo que subsidia a los empresarios del transporte de cargas para mejorar aspectos vinculados a la transformación del sistema de transporte de cargas por automotor también tuvo en enero su mes récord.

Los camioneros recibieron 9,3 millones de pesos en enero, muy por encima del hasta ahora mes récord: abril de 2007, con $ 3 millones.

El Sistau (fondo que lubrica el alicaído transporte urbano de pasajeros) giró en enero 240 millones de pesos, algo menos que los $ 240 millones de diciembre, pero muy por encima de los $ 147 millones del mismo mes del año anterior.

Así se inició el año para la danza de los millones que reparte el Ministerio de Planificación Federal en subsidios al transporte. Y, pese a los récords del primer mes de 2008, quedan aún once meses para lograr el ahorro prometido por el ministro De Vido.

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