El ex presidente de Subterráneos de Buenos Aires recurre a un simple cálculo matemático para sostener que, en todo caso, en apenas diez días podían realizarse las pruebas de los nuevos coches y reabrir la línea A.

Para arreglar el subte A bastarían sólo diez días

Las declaraciones de los funcionarios porteños sobre el subte muestran a las claras un bajo dominio de las matemáticas más elementales.

Los subtes transportan hoy 250 millones de pasajeros por año. Si aplicáramos la tarifa que preconizó Macri de $6 el cospel, redondearíamos un ingreso anual de $1.500 millones, muy superior al costo anual de $1.200 millones declarado. Sobraría la diferencia, más las nuevas tasas y los ingresos por alquileres, publicidad, derechos de uso, etc.

La línea A tiene un recorrido de 10 km, o sea 20 km de ida y vuelta. Si es necesario recorrer 2.000 km para probar los nuevos coches, requeriría 100 viajes, que a un promedio conservador (por las pruebas) de 10 viajes por día, representaría solo 10 días de suspensión de servicio. Se piensa reemplazar los 90 coches antiguos por 45 nuevos. Nadie ha explicado cómo se logrará mantener la misma capacidad transportativa al reducir el número de coches.

Son muchas más las preguntas destinadas a poner las cosas en su lugar y no embanderarlas como grandes realizaciones de tono épico, pero para muestra vale un botón.

Comentarios